En la noche del pasado lunes, dos choferes de la agencia de remises Noya, ubicada en Rómulo Noya 760, resultaron víctimas del accionar delictivo en distintas oportunidades.
Como característica coincidente, ambos hechos tienen en común que los delincuentes tomaron el viaje en la base, por lo cual existe un registro fílmico de la fisonomía de los sujetos.
En el primer episodio, uno de los conductores subió a un pasajero que solicitó un viaje al barrio de Villa Angus. Según describieron fuentes consultadas, el viaje parecía normal pero, al llegar a destino, el pasajero redujo al conductor, logrando sustraerle una radio utilizada para el trabajo y la recaudación de la noche, entre otras pertenencias.
Más tarde, un compañero de la primer víctima, decidió acceder al viaje solicitado por dos sujetos que se encontraban en la base de calle Noya; al parecer, los pasajeros se encontraban en estado de ebriedad y habían ocasionado algunas molestias en el local. Así, tras dejar a uno de los sujetos en Villa Massoni, el conductor se dirigió hacia el barrio Malvicino, donde el segundo pasajero, llevó a cabo el robo, para luego descender de la unidad y darse a la fuga.








