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  • “Es un reclamo político y no sindical, nunca hubo razones para llegar a un conflicto”, señalaron desde el Municipio

    19/12/2018

    Por primera vez en casi dos meses, desde que se desataron las distintas medidas gremiales llevadas a cabo por el Frente Gremial de Trabajadores Municipales, que componen el Sindicato Municipal y ATE, desde la Municipalidad salieron a brindar declaraciones, descartando la existencia de un conflicto.
    Desde un plano semántico, para el Ejecutivo -una vez cerrado el expediente abierto a raíz del cese de actividades y declinada la instancia de negociación en el ámbito del Ministerio de Trabajo- ya no existe ningún conflicto, y esta situación se reduce a una “protesta de delegados”, en referencia a la carpa instalada y al encadenamiento de los dirigentes a las rejas del Palacio Municipal. En efecto, la planta municipal funciona con normalidad según confirmaron funcionarios de gobierno.
    En diálogo con LA VOZ, el secretario de Gobierno, Lic. Pablo Giménez, relató que la última audiencia llevada a cabo en la ciudad de La Plata, “fue a pedido de los sindicatos, y nosotros fuimos por respeto, porque no teníamos nada para decir, ya que no estábamos de paro ni en conflicto, y la última propuesta ya la habíamos hecho y ellos no la habían tenido en cuenta”.
    El funcionario, confirmó que a raíz del último paro realizado por los trabajadores se procedió a descontar los días caídos, lo que cayó bastante mal entre los empleados municipales. “Nosotros en estos 60 días no hablamos con nadie, no sacamos el tema afuera, no quisimos provocar y siempre estuvimos favoreciendo que ninguna intervención nuestra con la prensa haga que se enrarezca el diálogo. Fue lo primero que privilegiamos y lo cumplimos. En reiteradas oportunidades, los gremios faltaron a la verdad respecto a cómo se estaban desarrollando los acontecimientos. Quisimos tratar que no se perjudique a los trabajadores”, sintetizó Giménez.
    Según adelantó, en la jornada de hoy depositarán el aguinaldo, y el viernes el bono de 6 mil pesos anunciado a los empleados, y de 4 mil pesos a los funcionarios; todo esto, independientemente de que los gremios presten conformidad o no con la suma entregada.
    Con respecto a los otros puntos planteados por la dirigencia del Frente Gremial, el Secretario de Gobierno explicó que en todos los temas hay avances: “Nos avenimos a que la paritaria del año que viene empiece a partir de febrero con integración de un porcentaje importante, promovimos varios pases a planta durante el mes de octubre y noviembre, donde muchos son afiliados de los dos gremios. Hicimos todo lo que se pudo hacer, integramos un 34% de aumento este año, no estamos obligados a dar un bono y de hecho lo hicimos, eso nos parece importante porque ahora eso parece que fuera una exigencia. Nosotros teníamos planeado entregarlo, pero en los montos que teníamos estipulados. Siempre respetamos a los trabajadores”. Pero en la misma sintonía, en lo que respecta al retroactivo pedido por los gremios, fue tajante: “El retroactivo a octubre no se va a cumplir, es imposible. Y los días no trabajados no se van a devolver”.
    Si bien desde el Ejecutivo aseguran que nunca cerraron el dialogo, sí pusieron como condiciones sobre la mesa que sea retirada la carpa para poder integrar otras peticiones de los sindicatos; pero los gremios nunca accedieron.
    “Es una medida de los delegados, no es un conflicto, no hay paro”, remarcó Giménez y continuó: “Es un reclamo político y no sindical, nunca hubo razones para llegar a un conflicto. Fuera del conflicto, que es la situación que tenemos hoy, hay una carpa con ocho delegados. Esto está en clave política, no en clave gremial. Es una línea de acción para las elecciones del año que viene, no sabemos a quién responde pero no es una medida gremial, porque si así lo fuera, debería estar debidamente comunicada, y debería ser acompañada por el resto de los trabajadores y esto no está ocurriendo”.
    Acciones como el encadenamiento en las puertas de la Municipalidad, fueron interpretadas por el Ejecutivo como una degradación de la comunicación y el dialogo. “Mantuvimos un silencio prudente para poder conducir las negociaciones. Del otro lado están hablando políticamente, y vamos a responder políticamente dejando de lado el cumplimiento con los trabajadores, por eso el aguinaldo y el bono normalmente.
    Consultado el funcionario sobre el impacto sobre los trabajadores de los descuentos por los días de paro, respondió que de la planta de 1170 empleados, solo 183 adhirieron en la última medida de fuerza. “Hicieron paro y nosotros hicimos los descuentos correspondientes. Resultaron perjudicados los trabajadores, porque vieron una merma en los ingresos. Eso nos pareció un problema de conducción de los dos gremios, fue una actitud irresponsable. No hubo reciprocidad, cuando nosotros hacíamos silencio, ellos hacían declaraciones que faltaban a la verdad”.
    Por lo pronto, la instalación de la carpa definida desde Rivadavia 750 como “una medida de los delegados”, no afectó al funcionamiento normal de la Municipalidad, dado que los vecinos pudieron ingresar a las oficinas por un acceso controlado por calle 3 de Febrero, para el cual se debió disponer personal con tareas especificas. Asimismo, Giménez insistió en destacar que “después del último paro, los empleados siguieron trabajando normalmente y todos los servicios se prestaron”. Finalmente, descartó el uso de la fuerza pública para liberar el espacio que ocupa la carpa: “Vamos a instar a que la retiren, está ocupando parte de la calzada y la vereda. Es una espacio público que no tiene que estar cooptado por nadie en especial y debe ser para el uso de todos. Esperamos que reflexionen”.