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  • La defensa de los ocho zarateños pidió la prisión domiciliaria para los ocho detenidos

    14/2/2020

    Los ocho rugbiers detenidos por el crimen de Fernando Báez Sosa en Villa Gesell participaron ayer de una audiencia oral clave en el Juzgado de Garantías de esa ciudad balnearia y luego fueron trasladados a la cárcel de Dolores.
    Según reveló el abogado de la familia Báez Sosa, Fabián Amendola, los imputados pidieron la prisión domiciliaria, anular la rueda de reconocimiento por “fallas” y uno de ellos incluso llegó a asegurarle al juez: “Somos inocentes”. Pero más precisamente, según trascendió después, fue Blas Cinalli el que dijo: “Nosotros no quisimos que pasara lo que pasó”.
    “Me pareció un grupo de jóvenes bastante fríos. Alguno se mostró compungido, pero fundamentalmente por el estado de encierro. Ninguno hizo uso de la palabra para decir que estaban arrepentidos o algo por el estilo”, contó Améndola a la salida de la audiencia.
    Además, reveló que pidió incluir los agravantes de “alevosía y placer” a la imputación y que la fiscal Verónica Zamboni anticipó que la semana que viene ampliará su requerimiento.
    “No era el objeto (de la audiencia) recibir declaración a los imputados. Podían hacerlo. “Quiero decir que somos inocentes”, fue la única expresión que solo uno tuvo. La defensa planteó que querían prisión domiciliaria, no dio mayores detalles. Y el juez manifestó que va a tener una resolución para el día de mañana (por hoy viernes)”, explicó el letrado.
    Y agregó: “El defensor hizo planteos pidiendo que se aplique el articulo 163 del código de procedimiento para que se otorgue la prisión domiciliaria. Justificó que entiende que no los puede defender por la presión mediática. Hizo responsable a la prensa de lo que manifestó que era una presión que no toleraban”.
    Según Améndola, lo que dijo el abogado defensor es que “a raíz de esta presión mediática los rugbiers están atemorizados y que en la cárcel tienen miedo y que la única forma en la que se puede defender es estando en su casa”.
    Los ocho zarateños llegaron a Gesell a las 8.21, a bordo de un micro custodiado por cuatro patrulleros del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB).
    Al la puerta del juzgado, ubicado en el Boulevard Silvio Gesell y Paseo 130, donde además la policía montó un vallado y un operativo de seguridad, se acercaron algunos vecinos que recibieron a los imputados al grito de “asesinos” y “se van a pudrir adentro”.
    La unidad de traslado ingresó a la sede judicial a través de un portón que fue cerrado para que las cámaras de TV y fotógrafos no pudieran captar la imagen de los acusados.
    Los imputados que estuvieron frente al juez fueron: Máximo Thomsen (20) y Ciro Pertossi (19), acusados de ser “coautores” del crimen, Luciano (18) y Lucas Pertossi (18), Enzo Comelli (19), Matías Benicelli (20), Blas Cinalli (18) y Ayrton Viollaz (20), considerados por la fiscal del caso como “participes necesarios”.
    La audiencia, denominada técnicamente como “del artículo 168 bis” del Código Procesal Penal bonaerense, estuvo presidida por el juez de Garantías 6 de Dolores, David Mancinelli, y tuvo como principal objetivo que las partes desarrollaran sus argumentos antes de que el magistrado resuelva el pedido de prisión preventiva que el lunes presentó la fiscal Zamboni, para ocho de los acusados.
    Mancinelli tiene plazo hasta el sábado para definir si los ocho quedan detenidos mientras continúa la investigación.
    En representación de la defensa expuso el abogado Hugo Tomei y por la querella que representa a los padres de Báez Sosa lo hicieron los abogados Fernando Burlando y Fabián Améndola, mientras que la fiscal Zamboni defendió el requerimiento de 251 páginas que planteó el lunes.
    No fue necesaria la presencia de los dos acusados que fueron liberados, Alejo Milanesi (20) y Juan Pedro Guarino (19), pese a que ambos siguen siendo investigados en la causa como “partícipes necesarios”.

    El abogado Tomei hizo una denuncia penal contra la fiscal

    En la sala del Juzgado de Garantías N°6 de Villa Gesell se realizó ayer la audiencia con la presencia de las partes en el proceso que se lleva adelante por el crimen de Fernando Báez Sosa ocurrido a la salida de un boliche en esa ciudad durante la madrugada del 18 de enero pasado.
    Fue ayer entonces cuando el juez David Mancinelli, tomó contacto por primera vez con los ocho zarateños que están detenidos imputados por homicidio agravado.
    El magistrado pudo entonces semblantear a los acusados y tiene ahora poco más de 24 horas para definir si mantiene presos y bajo qué calificación a quienes están sospechados de matar con golpes de puño y patadas al joven de 18 años, frente a la discoteca Le Brique de esta ciudad.
    En función de las pruebas producidas en la investigación el juez Mancinelli tiene potestad para disponer libertades, modificar condiciones de detención a los acusados o sumarle nuevos agravantes al delito que se les imputa.
    Casi dos horas consumió la audiencia preliminar a la definición del requerimiento de prisión preventiva para los ocho detenidos en la cuales la defensa a cargo del Dr. Hugo Tomei planteó nulidades, requirió prisión domiciliaria para sus clientes y denunció un “circo mediático” sobre este caso.
    El letrado Hugo Tomei, hizo un descargo por el tratamiento en los medios que tiene este caso, advirtió que esa situación generó una suerte de “condena social” para sus clientes que les “genera miedo” en su actual lugar de detención, por lo que solicitó para ellos un régimen de prisión domiciliaria. También anticipó -y luego presentó por escrito- una denuncia penal contra la fiscal del caso Verónica Zamboni por el desarrollo anormal de una de las ruedas de reconocimiento y nulidad de la indagatoria de los detenidos, acta en la que se objeta su confección y los horarios que constan sobre el desarrollo procedimiento.
    La fiscal Zamboni ratificó la acusación por homicidio premeditado por participación de dos o más personas y la querella insistió que pedirá ampliar la imputación para que se considere en este caso un triple agravamiento: cree probado que además de la premeditación expuesta por la fiscalía, los autores actuaron con alevosía y mataron por placer.