El padre de Pablo, el joven zarateño que tuvo que permanecer cuatro días detenido luego de que algunos de los imputados lo señalaran como homicida de Fernando Báez Sosa, estuvo presente ayer en la marcha en el Congreso para pedir justicia por el chico asesinado hace un mes a la salida del boliche Le Brique de Villa Gesell.
“Vine porque es imprescindible que se haga Justicia por Fernando. Para acompañar a sus papás y para que la sociedad haga un click”, manifestó José María.
“Es importante que los padres sepan en qué están sus hijos, que los controlen, que todos prestemos más atención y que nadie salga a matar como salieron estos chicos que atacaron a esta pobre criatura”, agregó.
“Vine solo. A Pablo le está cayendo la ficha, lo vi muy afligido el fin de semana y creo que tiene que estar tranquilo”, agregó.
Y concluyó refiriéndose a los padres de Fernando: Esto que les pasó a ellos de una manera tremenda también nos pasó a nosotros, por eso quise estar cerca”.










