“Esta semana se terminan todos los cigarrillos”, así lo manifestó Néstor Adrián Palacios, presidente de la Unión de Kiosqueros de la República Argentina (UKRA).
El desabastecimiento, que comenzó a hacerse evidente en Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense (también en Zárate), y ya golpeó con fuerza a algunas provincias como Chaco, Jujuy, Tierra del Fuego y Santa Cruz, encontrará su pico máximo antes del próximo domingo.
Sucede que desde el primer decreto de aislamiento social, obligatorio y preventivo que promulgó el presidente Alberto Fernández, las empresas dejaron de producir cigarrillos y tabaco para armar. El stock que tenían se fue distribuyendo a los kioscos y almacenes de todo el país, y en la actualidad solo queda un remanente en Capital Federal y provincia de Buenos Aires.










