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  • Una historia para no ser olvidad: la del anfiteatro “Homero Expósito”

    22/3/2021

    Durante el gobierno ‘de facto’ que se instauró en nuestro país a partir del 24 de marzo de 1976, la actividad cultural de la entonces Dirección de Cultura de la Municipalidad de Zárate se limitaba a la realización de algunos espectáculos al aire libre que no se extendían mas allá de los límites de la manzana que ocupa la Plaza Mitre de la ciudad. Se armaban escenarios frente al Palacio Municipal, o frente a la Escuela N° 1 y, algunas veces, frente a la Iglesia del Carmen. No se disponía la realización de actividades que excedieran ese espacio urbano.
    Con el retorno a la democracia, en 1983, y la llegada del Dr. Aldo Luis Arrighi al gobierno comunal comenzó una etapa de intensa actividad cultural en nuestra ciudad, que intentaba abarcar los diferentes barrios zarateños.
    En febrero de 1984, el intendente Arrighi convocó a una reunión a las entidades de bien público y culturales del Distrito con el objeto de realizar una programación para celebrar, en democracia, el 130º Aniversario de la Creación del Partido de Zárate.
    Concurrí a aquella convocatoria en representación del Círculo Cinematográfico Zárate en mi carácter de Presidente anterior, ya que había presidido dicha entidad hasta el año 1983. La presidencia en ese año 84 había quedado a cargo del realizador de cortometrajes Carlos Romagnoli.
    Todos los que, representando a diferentes instituciones, asistimos a la reunión, conformamos una Comisión, cuyo objetivo era coordinar actividades ya armadas, que pudiesen aportar cada uno, ya que, debido al poco tiempo que quedaba para el mes de marzo, mes del aniversario, era imposible organizar nuevos acontecimientos.
    Dentro del programa sugerido se incluían competencias deportivas, desfiles gauchescos, actividades artísticas en distintas Sociedades de Fomento de los barrios, y se culminaría con dos grandes espectáculos en Plaza Italia denominados: “Zárate está en América” y “Feliz Cumpleaños, Ciudad”. Para ello se levantó en el sector de la fuente un escenario de estructura tubular, descartándose la costumbre de realizar los espectáculos en la Plaza Mitre como en los años de la dictadura.
    En aquellas dos noches del 24 y 25 de marzo del ’84, se podría decir que comenzó a gestarse lo que sería después un Anfiteatro.
    DESDE LA SECRETARIA DE CULTURA
    Finalizados aquellos festejos, en una reunión realizada por aquella comisión en el despacho del Intendente con el objeto de evaluar el resultado del evento, el Secretario de Gobierno, D. José Luis Marquine, me propuso hacerme cargo de la Dirección de Cultura del Municipio. Luego de haber meditado sobre esa propuesta, dado que la misma modificaba mi actividad personal, acepté y me hice cargo de dicha Dirección.
    Mientras tanto, aquel improvisado escenario, desprovisto de su entablado, quedó armado y algunos espectáculos, con la participación de alumnos de escuelas primarias, se realizaron en el transcurso de ese año, colocándole y quitándole las tablas en cada acontecimiento.
    Durante ese año, en el reordenamiento del personal de la dependencia a mi cargo, se incorporó al plantel, en su carácter de Asistente Técnico en Danzas Nativas, aportado por la Gobernación bonaerense, el Profesor Jacinto Césario, quien fue, desde el primer momento un incondicional colaborador del área de cultura. En una charla con él, surgió la posibilidad de seguir utilizando aquel espacio de la Plaza Italia para realizar festivales con la presencia de artistas consagrados de nuestro folklore, pero para ello teníamos que buscar la manera de financiarlos sin que eso representase una importante erogación para las arcas municipales. Y acordamos que la única manera era a través de la publicidad oral durante esos eventos musicales. Los primeros auspiciantes que se consiguieron para el primer acontecimiento con esas características, fueron comerciantes amigos que estuvieron dispuestos a apoyar la iniciativa.

    Autoridades que estuvieron en la imposición del nombre encabezada por los intendentes Arrighi y Dellepiane.

    Los primeros festivales

    Y el 1º de septiembre de 1985, el escenario del futuro anfiteatro volvió a brillar, como en aquellas noches del aniversario, con la presencia de una figura del folklore de reconocida trayectoria: Teresa Parodi, gracias a un esfuerzo mancomunado del ya nombrado como Director del Ballet Municipal de Folklore Jacinto Cesario, de quien escribe esta nota, y de los comerciantes amigos. Además, se contó con la buena predisposición de quien era el representante de la mencionada artista, Juan Cruz Guillén, que facilitó la contratación.
    A partir de ese entonces y con la incorporación del locutor, animador y publicista Mario Montanari, la Dirección Municipal de Cultura realizó ininterrumpidamente, con el aporte económico del comercio y la industria locales, un espectáculo mensual con artistas de primer nivel, aún en tiempo de invierno. Desfilaron por el escenario del lugar cantantes de la talla de “Chango” Nieto, Daniel Toro, Carlos Torres Vila, César Isella, Argentino Luna, Alberto Merlo, Víctor Velázquez, María Ofelia, León Gieco; músicos como Raúl Barboza, Damacio Esquivel, Jaime Torres, Antonio Tarragó Ros; conjuntos folklóricos tales como “Los del Suquía”, “Los de Salta”, “Los Caravajal”, “Los Tucu-tucu”, “La Chacarerata Santiagueña”, “Los Manceros Santiagueños”, “Los Cuatro De Córdoba”, “Sexteto Tango”, y muchos más.
    Párrafo aparte, merece el Ballet Folklórico Municipal dirigido por Griselda y Jacinto Cesario que durante esos inicios realizó la coreografía en casi todos esos espectáculos populares.

    Presentación de la Orquesta Pugliese en Plaza Italia.

    Nace el Anfiteatro

    Durante 1986 y 1987, gracias a la comunidad toda y a la campaña de los jóvenes socialistas, se construyeron las gradas de hormigón sobre el terreno inclinado frente al escenario, que continuaba con su aspecto rudimentario.
    El 19 de marzo de 1988, por Ordenanza Municipal Nº 2.429, sancionada por el H.C.D. el 22 de octubre de 1987, se le impuso al anfiteatro el nombre de “Homero Expósito”, en homenaje al gran poeta del tango de esta localidad fallecido el 23 de septiembre de 1987.
    En la preparación de aquel acontecimiento había trabajo, junto con la Dirección Cultura, una Comisión reconocida oficialmente por Decreto Nº 54 del 1/2/88 e integrada por Nélida Coltelli, Rubén Presenza, José Luis Lozzi, Nelson Paladino, Juan Carlos Pallotti, Limbanio Serrano, Segismundo Holfman, Osvaldo Henricot, Carlos Treffinger y Eduardo Tártara. El acto en aquella memorable noche estival consistió en el descubrimiento de dos placas conmemorativas, a cargo de los intendentes de Zárate y Campana, Aldo Arrighi y Calixto Dellepiane y de los presidentes de ambos Concejos Deliberantes, Ismael Torres y Luis Grassi. Dichas placas de bronce estuvieron ubicadas en un monumento levantado en las cercanías del anfiteatro y tiempo después fueron reemplazadas por dos similares de mármol, cuando las primeras fueron robadas en un acto vandálico.
    Participaron del emotivo evento de imposición del nombre autoridades provinciales y nacionales, como el diputado Guillermo Estévez Boero, directivos de S.A.D.A.Y.C., entre los que se encontraba su presidente Ariel Ramírez, Nelly la esposa de Homero, amigos del recordado poeta y una gran cantidad de aficionados al tango de Buenos Aires y de la zona, quienes disfrutaron de un espectáculo que contó con la actuación del Trío “Di Rino–Amado–Etulain” con las voces de Luis Vernet y Pedro Etulain; el dúo campanense Rosa García y Hugo Correa; Luis Tedesco y su conjunto con la voz de Juan Carlos Faina; Fabiana Bruni acompañada al piano por Guillermo Stamponi; el Cuarteto “Tango” de la Ciudad de Pergamino con la voz de Alfredo Martín; las presentaciones especiales de Virgilo Expósito, Héctor Stamponi, Roberto Goyeneche, Flavia Soler, Néstor Fabián, Elvira y Vitulazo, Alberto Podestá y Reynaldo Martín “El alemancito”; y, con el auspicio del Centro de Divulgación Musical de la Secretaría de Cultura de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires, la Orquesta del Tango de Buenos Aires, dirigida por Raúl Garello y Carlos García con la voz de Gustavo Nocetti y las presentaciones de Oscar del Priori. La animación estuvo a cargo de Mario Montanari y de Antonio Carrizo con la participación de Héctor Ernie, Oscar “Vasco” Izurieta y Armando Rolón. El espectáculo tuvo gran difusión por los medios radiales y escritos de la Capital Federal, los cuales enviaron sus corresponsales a cubrir el evento.

    Y la historia continúa…

    El éxito obtenido en aquella oportunidad fue un incentivo para que con firmeza se comenzara a pensar en la posibilidad de repetir, año a año, en la misma fecha, un acontecimiento de similar jerarquía artística.
    Y efectivamente en 1989 y en 1991 se llevaron a cabo dos espectáculos de tango con las mismas características de ’88. El primero en homenaje al maestro Osvaldo Pugliese con su presencia y su gran orquesta (quien ocupó en dos oportunidades el escenario del lugar), y el segundo recreando la recordada agrupación orquestal de Francini y Pontier con la participación de ex integrantes de la misma y el agregado de excelentes ejecutantes de los arreglos originales del conjunto que hizo historia entre 1945 y 1955.
    Los espectáculos continuaron en el anfiteatro a lo largo de los años siguientes, con algunos períodos de menor actividad, pero a partir de 2008 volvió a reactivarse generándose la necesidad de completar las obras suspendidas, realizándose un adecuado escenario con sus vestuarios para artistas, lo que hace que hoy podemos ver como una obra terminada de algo que comenzó, casi sin pensarlo, en aquel mes de marzo de 1984.
    Actualmente, el anfiteatro es el lugar principal donde, año a año, se llevan a cabo los festivales “Zárate, Capital Provincial del Tango”, título otorgado por la Legislatura Provincial en diciembre de 2009, por un proyecto del entonces diputado Osvaldo Cáffaro. Y fue allí, en ese espacio al aire libre de la plaza, donde también se llevó a cabo parte de la programación de la 10ª. Cumbre Mundial del tango en el año 2015.
    Pasaran los años, habrá nuevas autoridades y otros artistas, pero el Anfiteatro “Homero Expósito” seguirá siendo patrimonio de la comunidad toda para siempre.

    El anfiteatro es el lugar principal donde, se llevan a cabo los festivales de Tango.
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