Uno de los proyectos industriales fuertes que tendrá el Partido, a la espera de la posible construcción de una tercera central nuclear en Lima, está vinculada a la extensión de vida de Atucha 1; la planta nuclear más antigua de Sudamérica. A raíz de ello, es que se plantearon distintas obras para la extensión de vida y alargar la operatividad de esta central.
Se tratará de un proceso continuo, que está siempre en marcha, ya que Atucha I vive en extensión de vida con la modernización de varios de sus componentes periféricos. De ahí que muchas paradas se hacen para ir modernizando progresivamente el equipamiento; por ejemplo, para incorporar equipos diésel de emergencia nuevos en reemplazo de aquel de 40 años atrás.
De hecho durante una parada programada del año pasado, se ejecutaron algunas de las tareas necesarias para la extensión de vida de la planta, que permitirán que la primera central nuclear argentina esté operativa hasta el año 2046.
Según lo acordado con la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN), Nucleoeléctrica Argentina (NASA) se comprometió a abordar la operación a largo plazo de Atucha 1 mediante un plan de acciones graduales y se acordó una visita de expertos que iniciarán una revisión de seguridad integral que aborda la estrategia y los elementos claves para el funcionamiento seguro a largo plazo de la central nuclear. Se han realizado dos reuniones preparativas a la misión, una en 2016 y otra en 2018, y está previsto que el año que viene, finalmente, se realice tal visita.
Una de las obras ya finalizadas es la construcción del edificio para el Almacenamiento en Seco de los Elementos Combustibles Quemados (ASECQ); un proyecto clave para la extensión de vida de Atucha I.
La reconfiguración de la Unidad de Gestión de Proyectos Nucleares tendrá como objetivo abarcar la extensión de la vida de Atucha I, con la construcción de dos piletas de almacenamiento en seco para elementos combustibles (ASECQ). Una ya está construida y ahora resta un segundo edificio.
Es por ello que NASA, avanza en la construcción de un edificio de almacenamiento en seco temporal, para mejorar la seguridad y brindar una solución para albergar los elementos combustibles gastados. Tendrá capacidad para albergar 2754 elementos combustibles en desuso.
En las centrales nucleares la fuente primaria de energía surge de la fisión de núcleos de átomos de uranio que tiene lugar en el reactor nuclear. Por este motivo, este tipo de instalaciones utilizan uranio como combustible, mineral abundante en la naturaleza.
Una vez que los combustibles alcanzan el grado máximo de uso, se los extrae del núcleo del reactor y se los deposita en piletas bajo agua de alta pureza que actúa como blindaje de la radiación.
Luego de cierto tiempo de enfriamiento y decaimiento radiactivo estos elementos pueden ser transferidos a un sistema de almacenamiento en seco interino en contenedores, que a su vez son depositados en estructuras de hormigón.
De acuerdo a la demanda energética actual y futura, se requiere aumentar la capacidad de almacenamiento de elementos combustibles gastados, y en este sentido el almacenamiento en seco temporal es una tecnología ampliamente usada en varios países. España y Francia, por ejemplo, ya diseñaron sistemas de almacenamiento en seco similares al esquema típico.
El proyecto de Almacenamiento en Seco de Elementos Combustibles Quemados – ASECQ – de la Central Nuclear Atucha I consta de un edificio nuevo adosado e integrado al edificio existente en la Casa de Piletas de esta instalación, donde se encuentran actualmente los elementos gastados.
En esta edificación se incluirá un silo ubicado por debajo del nivel, a 0,50 metros, que permitirá albergar 2754 elementos combustibles en desuso. El edificio nuevo se comunicará mediante una abertura en la pared del fondo del sector de piletas. La extensión del puente grúa existente se utilizará para trasladar grupos de elementos combustibles gastados dentro de un contenedor de transporte debidamente blindado de la radiación ionizante, a su nuevo depósito, evitando de esta forma que estas piezas salgan de la zona controlada.
Un sector del silo servirá además para almacenar componentes internos del reactor irradiado u otros elementos, como canales y tubos guía de barras de control, que actualmente ocupan espacio en las piletas de decaimiento de la central. Con este nuevo sistema los componentes podrán almacenarse en seco manteniendo la misma estructura e integridad que el resto de los elementos combustibles alojados en las piletas.
MAS EMPLEO
Tanto la construcción de una nueva central nuclear como las distintas obras complementarias (ver recuadro superior aparte) de extensión de vida de Atucha 1, generarán más empleo para toda la región.










