Por Sandra Paris, diputada Provincial
Se celebra hoy el Día de la Industria, una fecha que no debe pasar inadvertida por quienes creemos que el fortalecimiento del sector industrial es uno de los más potentes motores de nuestra economía y factor preponderante para la cohesión social argentina, con su entramado de empresas grandes, medianas y pequeñas, que en conjunto aportan significativamente al desarrollo tecnológico, la generación de valor y la creación de empleo.
Zárate fue gestando casi desde sus orígenes como Partido autónomo de la provincia de Buenos Aires, un perfil industrial, a la par un desarrollo comercial vinculado a éste. Desde los primeros saladeros, pasando por los frigoríficos, las fábricas químicas, la industria del papel, hasta las más modernas instaladas en Zárate y Lima en la década del 90 y siguientes, se consolidó ese perfil favorecido por la ubicación geográfica estratégica y por la disponibilidad de mano de obra capacitada proporcionada por sus escuelas técnicas.
Ese orgullo de ser zarateños y limeños con un parque industrial jalonado por inversiones multinacionales fue poco a poco poniéndose critico por las políticas nacionales de la década del 2000-2010, algunas industrias se fueron , otras redujeron su producción con los consecuentes despidos de personal y el fantasma de la desocupación y, se paralizaron las inversiones. En ese punto nos encontramos hoy, agudizado por la parálisis que generó la pandemia.
Queremos que Zárate y Lima vuelvan a ser una tierra de promisión para las inversiones industriales, en ese punto renovamos desde nuestro espacio político de Juntos por el Cambio nuestro compromiso permanente en la tarea de incrementar las capacidades productivas de la región a través de la defensa y promoción de la industria y del trabajo argentino. Para que esto vuelva a ser una realidad, es necesario también una revolución en el conocimiento, acelerar la capacitación de nuestros jóvenes, que las escuelas técnicas sean el motor del industrialismo que aporte la mano de obra capacitada de acuerdo a la revolución tecnológica de nuestro tiempo, y que no haya más trabas que impidan que miles de pymes altamente eficientes y exportadoras puedan seguir creciendo y transformándose al menos en empresas medianas que en todos los países son grandes protagonistas del desarrollo industrial.











