La primera sesión del Concejo Deliberante de este mes, y tal como lo había anunciado su presidenta, fue presencial luego de las elecciones primarias.
La idea es que los concejales vuelvan a sesionar de manera presencial evitando así problemas de conectividad y dilación de las sesiones por tal motivo que fueron un obstáculo en el año y medio de restricciones.
En realidad fue un 2020 conflictivo para el Concejo Deliberante dado que arrancaron las sesiones en marzo y sólo lograron desarrollar dos encuentros antes del decreto presidencial de aislamiento obligatorio por el inicio de la pandemia.
Recién retomaron la actividad en junio, para la cuarta sesión ordinaria, y de forma virtual; con muchos problemas de conectividad y poniendo a prueba herramientas digitales inéditas para la vida parlamentaria.
Lo concreto es que, institucionalmente, lograron mantener un funcionamiento institucional y una apertura para con los vecinos que ni el propio Ejecutivo municipal pudo lograr, salvando las diferencias y teniendo en cuenta los diferentes roles que ambos poderes ocupan en una sociedad democrática.
A comienzos de este año, la apertura de sesiones ordinarias se desarrolló de forma semi-presencial, con la participación del intendente Cáffaro. Pero al poco tiempo los casos volvieron a aumentar a raíz de la “segunda ola” y regresaron a la virtualidad; aunque adoptaron un cronograma de sesiones semi- presencial; por un lado asistieron al recinto la presidenta, Ana Laura Allemann, y la secretaria, Laura Fangio.
Luego los presidentes de bloque participaron de forma presencial en cada uno de los despachos. El resto de los concejales lo hizo por zoom y sólo dejaron en el recinto un mínimo de personal.
Por lo tanto se espera que esta semana también se lleve a cabo la sesión de manera presencial y que se extienda esta modalidad hasta noviembre.










