La falta de control sobre los caballos y el ganado son una constante en la ciudad y en el Partido. El martes 8 de febrero a las 9:40 de la mañana, una vecina informó y tomó fotos de caballos sueltos en plena calle Hipólito Yrigoyen, a una cuadra de la Plaza Italia.
Tres caballos bajaron a todo galope hacia la costanera, generando miedo en los transeúntes y pánico en automovilistas y ciclistas que se corrían a un lado de la calle.
Durante diciembre y enero, la comunidad de Escalada está pidiendo, en su grupo vecinal de whatsapp, por caballos sueltos sobre Ruta 193, en el ingreso al pueblo y pastoreando sobre la banquina de tal ruta, que hoy en día se ve muy poblada de muchos barrios que se fueron conformando allí.
De hecho los propios vecinos de Escalada piden más presencia policial para evitar la presencia de caballos sueltos sobre el acceso al pueblo.
Pero este tema sigue siendo una constante en las rutas de la zona y ahora en avenidas de la ciudad, como es la Antártida Argentina, donde ocurrió un serio accidente en octubre pasado, y también en la avenida Santa Fe.
Estos animales sueltos, o a veces atados con una soga muy larga, llegan a la ruta o las banquinas. Y representan un serio peligro a la hora de circular para los automovilistas.
Una situación similar se registra en la peligrosa Ruta Provincial Nº 6, donde hubo autos que volcaron para esquivar caballos y otros accidentes que involucraron a vecinos zarateños.
En la noche del lunes pasado ocurrió otra circunstancia que también preocupó a vecinos dado que vacas sueltas se vieron en el camino 038 hacia Lima, que fueron arriadas por una patrulla rural ante la denuncia de los vecinos.
Este hecho ocurrió a las 20:30 horas, sobre ruta 038, a unos cuatro kilómetros desde la intersección del camino del Parque Industrial.
La ley provincial y quién debe tomar intervención
Cabe mencionar que existe una prohibición de animales sueltos en la vía pública según la ley provincial N° 11.430. Y en caso de que hubiera un accidente, el Código Civil considera que es el dueño del animal que ocasiona el accidente quien deberá responsabilizarse por los daños ocasionados por éste, lo que deberá surgir de la marca con que el cuadrúpedo esté señalado, además de otros medios de prueba (testimonios) que puedan ser valorados como tales. Aunque en la mayoría de los casos, estos animales no están marcados o sus dueños no se pueden ubicar e identificar. Pero son los perros sueltos el caso más común y los que nunca salen a la luz porque los conductores no los denuncian en los peajes o en los números de atención al usuario de la empresa concesionaria.
En estos casos, el control lo debería hacer Vialidad junto con el destacamento de Policía Vial de esa jurisdicción, que de hecho a veces realizan estos controles y relevamientos pero que no son suficientes, tanto por la desaprensión de los dueños de los animales como por la falta de precaución de los conductores.











