
Zárate es un Partido industrial. Las mayoría de las industrias radicadas en nuestra ciudad focalizan su actividad productiva en el mercado externo, en la exportación de bienes y servicios; y por lo tanto no han sufrido de lleno las bruscas variaciones de la política cambiaria; como tampoco se ven afectados de forma directa por el proceso inflacionario y, en los últimos dos años, por la pandemia. Siempre han mantenido su producción bajo protocolos sanitarios pero sin licenciar, despedir o suspender personal.
En su mayoría, las firmas son multinacionales y permanecen al rubro agroquímico y petroquímico y esto ha beneficiado al sector industrial en su conjunto.
Sin embargo, en la etapa previa a la pandemia tampoco estaban en un nivel óptimo de producción dado que diferentes variables económicas del país no afectaron su producción pero sí impactaron de lleno en las certezas de expansión y de inversión, en la profundización de las inversiones extranjeras para cada firma. De hecho la única que pudo ampliar su capacidad productiva fue la papelera Softys.
Pero hoy los desafíos y los interrogantes planteados en esta etapa “postpandémica” son los mismos de hace diez años, la capacidad de interralacionarse con proveedores, clientes y otras empresas. Ya no se trata sólo de producir, comercializar y vender. El valor agregado es entendido en otras medidas y en un mundo cada vez más “conservador” respecto a inversiones, y con una guerra en Europa que nadie sabe qué dimensiones tendrá, el foco del desafío se torna más regional.
Existe una necesidad de unirse y de promover soluciones generales y comunes; actualmente lo es para las propias empresas multinacionales, de generar cualquier tipo de política de Responsabilidad Social Empresaria con actores sociales de la ciudad en donde están radicadas sus plantas, y lo es para las propias multinacionales a la hora de generar asociaciones con PyMEs, promoviendo el compre local y la incorporación de mano de obra calificada en su región.










