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  • Báez Sosa: Declararon zarateños, Thomsen pidió disculpas y dijo que «jamás» tuvo «intenciones de matar»

    16/1/2023

    Se realizó este lunes la audiencia número 11 del juicio por el crimen de Fernando Báez Sosa en una jornada donde el foco estuvo puesto en el testimonio que Juan Pedro Guarino y Alejo Milanesi (finalmente la defensa de Baez Sosa desistió de este testimonio), los dos jóvenes que viajaron y se hospedaron en Villa Gesell con los ocho imputados. Aunque en un primer momento ambos estuvieron detenidos con los acusados, quedaron sobreseídos en el expediente por falta de pruebas en su contra y fueron excarcelados, ya que no se ha desprendido de la causa que estuviesen activamente en el ataque. Un sobreseimiento tiene efecto de cosa juzgada, por lo cual por el mismo hecho no pueden ser imputados. Los dos jóvenes fueron citados como testigos.
    Declararon además Tomás Colazo, también amigos de los imputados y quien fue señalado como el “sospechoso número 11”, quien nunca fue parte de la causa. Además, pasaron por sede judicial amigos de Blas Cinalli. Ellos son Santino Franco Massagli y José Aníbal Leguiza, con quienes intercambió mensajes por WhatsApp tras el la muerte de Fernando Báez Sosa. También declararon las madres de Máximo Thomsen y de Blas Cinalli. La arquitecta Rosalía Zárate, madre de Thomsen, fue la primera familiar de un imputado en hablar como testigo. En tanto, la abogada María Paula Cinalli, que es además tía de Luciano y Ciro Pertossi, también se sentó frente a los jueces María Claudia Castro, Christian Rabaia y Emiliano Lázzari.

    Guarino se mostró arrepentido
    Juan Pedro Guarino, el joven sobreseído por el crimen de Fernando Báez Sosa, declaró en primer lugar como testigo en el juicio contra los imputados, los señaló y se mostró arrepentido. “Quiero darle mis condolencias a la familia. Nunca pude hacerlo. Fue por respeto. Quería que vieran que no estaba en la causa, que era sincero, todos los días desde que pasó me pregunto si podría haber hecho algo para que no pasara”, dijo al cerrar su participación en el debate.

    Declaró el “sospechoso número 11”
    En su declaración Tomás Colazo dijo que conocía a todos los imputados, dijo que con Luciano Pertossi fue compañero de colegio y que con el resto eran “conocidos de la vida”.
    Según explicó llegó a Villa Gesell con su mamá y la pareja de ella. Que el 17 de enero se juntó con los imputados, “fueron a una casa donde se hizo una previa con otra gente de Zárate. Estuvimos ahí varias horas y ahí cercana a las 3.30/4 fuimos a Le Brique. Allí teníamos una entrada anticipada, había gente esperando para entrar. Entramos, tocaba un artista ese día y había muchísima gente. El lugar estaba repleto de gente. Recorrimos un rato el boliche, habremos ido a comprar algún que otro trago y en un momento de tanta gente que había nos dividimos. Yo me quedé con Luciano y Alejo Milanesi, con ellos dos estuve el mayor tiempo en el boliche. En un momento Luciano tiene una discusión con una persona, a los empujones se agarran, se caen al piso, vienen los de seguridad, los separan y los sacan: a Luciano y a esta persona. Yo trato de salir atrás de Luciano y Alejo también, pero al haber tanta gente no pude salir cerca de él. Salimos tranquilos y cuando salgo yo estaba ahi en la vereda del boliche, vuelvo a ver a Luciano agarrándose con esta persona que había tenido el conflicto adentro. Luego, asociándome a un video que vi, creo que interviene la policía como que lo separan y lo alejan de Luciano y Alejo lo va a acompañar a Luciano. A Luciano y a Alejo los pierdo de vista. Se me da por cruzar a la vereda de enfrente a ver si veía alguno de ellos miro a la derecha y se había iniciado una pelea. Ahí reconozco a alguno de los chicos. Me acerco, me quedé parado mirando, se escuchaban gritos. Recuerdo tener cerca a Máximo Thomsen y a Ciro (Pertossi). Había gritos por todos lados no sabía qué hacer. En un momento vi a alguien en el piso y ahí le pongo el brazo a Máximo en el pecho y lo tiro para atrás, yo no soy de pelearme, lo hice con intención de que no se pelee más. Hice eso y me miró, pero no puedo recordar si continuó. No recuerdo si pegaron, no estoy seguro, no vi bien. Fui con Blas Cinalli a comer al McDonald’s y ahí estaban Lucas y Máximo Thomsen, esto lo recuerdo por el video. No fuimos los 4 juntos, ellos llegaron antes. Miré la billetera, no me alcanzaba la plata y seguimos a otro local. Luego de comer con Blas lo acompañé a la casa donde estaban ellos, habré estado 5 minutos y me fui para donde estaba mi mamá.
    Finalmente cuando Burlando le preguntó sobre el concepto que tenía de los chicos, Tomás Colazo dijo “No puedo dar un concepto porque para mí son buenos chicos”.

    La defensa desistió de llamar a Alejo Milanesi como testigo
    Luego de que finalizara de declarar Tomás Colazo , el juicio pasó a un cuarto intermedio. Allí, Fernando Burlando informó que no utilizarán a Alejo Milanesi como testigo, misma decisión que tomó Particular Damnificado.
    El joven de Zárate estaba en una situación similar a la de Guarino: fue imputado tres años atrás por el crimen, pero luego sobreseído.

    Declararon amigos de Blas Cinalli
    Santino Franco Massagli, amigo de Blas Cinalli, testigo de la jornada, fue el joven que aparece en los chats posteriores al crimen de Fernando Báez Sosa. Santino dijo que conocía a todos los imputados, que fue compañero de colegio de Blas Cinalli y Luciano Pertossi. “En la actualidad tengo trato (con Blas) de amigos, una relación normal. Chateamos varias veces por WhatsApp, pero nunca lo fui a visitar al penal”, afirmó.
    Santino contó que el 18 de enero de 2020 estaba viajando a Gesell con un grupo de amigos. «Hablé con Blas. Me quedaba poca batería en el celular. Me comentó que habían tenido una pelea y que se había ido un chico sin signos vitales. En el momento no sabía bien lo que era una persona sin signos vitales. Mucha importancia no le di porque pensé que a esa hora podría haber estado borracho. No lo tomé literal».
    Entonces intervino el abogado de la defensa de los imputados, Hugo Tomei quien le preguntó: “Vos que lo conoces bastante, ¿crees que puede tener intenciones de matar a alguien en una pelea?. “No, sino no sería mi amigo”.
    Tras el cuarto intermedio declaró José Aníbal Leguiza, también amigo de Blas Cinalli.
    “Desde hace varios años. “Lo conozco a él y a los demás: son de Zárate. Nos hemos cruzado a la noche en los boliches y he compartido alguna cancha porque jugué al rugby”, dijo ante las preguntas de Burlando.
    “A Villa Gesell llegué el 18 de enero de 2020 a la mañana. Le escribí a Blas y le dije que nos juntáramos a desayunar. Le dejé los bolsos en la casa de ellos hasta que me dejaran ingresar al hotel. Fui al patio 8, 8.20 y me recibió Blas”.
    -¿Cómo te enteraste del hecho?, le preguntaron: «Cuando volví estaba lleno de policías en la casa de los chicos. Entonces volví a mi hotel, prendí la tele y estaba en todos los canales», en referencia a la muerte de Fernando.

    Declaró la madre de Blas
    Fue la primera familiar de un imputado que declaró como testigo en el juicio. “Fue un desastre, una desgracia muy grande. No quiero ni pensar lo que habrán pasado los papás de este chico, pero nosotros también lo sentimos y sufrimos mucho”, comenzó su alocución.
    Y agregó: “Todo esto nos afectó mucho, fue un hecho desgraciado, una desgracia muy grande. Personalmente, siento muchísimo que nos afectó a todos, nos sigue afectando, no quiero ni pensar lo que deben haber sufrido los padres de este joven fallecido, pero todo lo que se ha creado alrededor, seguimos sufriendo ataques personales y familiares con todo el show mediático que nació a partir de esta desgracia tan grande. He recibido ataques, no de la gente que me conoce, pero he sufrido ataques. El abogado presente ha llamado a mi hijo “hijo de puta” y eso realmente corona una serie de hechos desgraciados que han nacido el 18 de enero de 2020″.

    Declaro Rosalía Zárate:”Esto es una pesadilla”

    Poco después se expresó en el Tribunal, Rosalía Zárate, madre de Máximo Thomsen, quien también conmocionada contó que tiene cáncer: “Me operé, hice rayos y quimioterapia, sigo en tratamiento. Lo dejé para poder venir acá. Lo único que hago es salir de mi casa para ir a ver a mi hijo a la cárcel e ir al médico. Así hace dos años. No puedo más no puedo seguir sobrellevando todo esto. Es una pesadilla”.

    Habló Máximo Thomsen: “Quiero pedir disculpas porque jamás en la vida se me hubiese ocurrido matar a alguien”
    Máximo Thomsen el más complicado en la causa por el crimen de Fernando Báez Sosa pidió declarar luego de escuchar a su madre Rosalía Zárate frente al tribunal ayer por la tarde en Dolores. Entre lágrimas, expresó: “Quiero pedir disculpas porque jamás en la vida se me hubiese ocurrido matar a alguien. Escuché varias cosas sobre mí varios años. No me reconocía porque generaban tanto odio hacia mi persona, yo jamás en la vida tendría esa intención”.
    “Es algo que nunca en la vida hubiese buscado. Jamás en la vida hubiese sido mi intención. Quería hoy en este lugar dar la realidad de lo que pasó eso día, esa noche”, completó.

    El comienzo del enfrentamiento en el boliche
    Durante su exposición, Thomsen relató la madrugada del 18 de enero de 2020 desde la previa que hicieron con sus amigos antes de ir a Le Brique: «Seguíamos tomando y como a las tres y media, cuatro decidimos ir para poder entrar al boliche para no perdernos al artista».
    «Yo fui el primero que entré y fuimos directo la barra a canjear la consumición. Había mucha gente. Había tanto movimiento que se volaba el vaso. Nunca saqué el celular».
    «Me acuerdo que en una ocasión yo digo ‘por favor basta de empujar’ y siento que alguien me responde ‘estamos todos en la misma’. Cuando termino de decir eso, me empuja alguien, me doy vuelta y era un amigo, que tenía un chichón».
    «Me preguntaron si era el amigo y me sacaron a mí también. Me agarran de atrás, sentí presión muy fuerte. Me asusté. Trató de sacar las manos porque me estaban asfixiando. En eso escucho ‘llévenlo a la cocina que los cagamos a palo’. Cuando estoy por pasar por el pasillito, siento que me pegan dos piñas en las costillas», dijo sobre los minutos previos a ser sacado del boliche.
    Al salir del boliche, Thomsen agregó: «Veo que uno de mis amigos se estaba por meter en una ronda de gente desconocida. Salgo corriendo detrás de él y digo ‘se van a pelear’. Y me pegan una piña en la cara. Lo primero que hago es defenderme tirando patadas. Pero jamás en la vida con la intención de matar a alguien», dijo y se puso a llorar.

    Cruzó a Burlando y se negó a responderle
    Cuando llegó el turno de que Fernando Burlando y su socio Fabián Améndola le hicieran preguntas, Máximo Thomsen se negó a contestar. «No me siento cómodo respondiéndole preguntas a una persona que me insultó mucho a mí, a mi mamá. Dijo muchas barbaridades sobre mi persona y no me siento cómodo», alegó.
    La jueza Castro le respondió: «Usted tiene derecho a no responder,
    pero ellos le van a preguntar».
    Thomsen dice que no vio si Fernando tenía reacción tras la golpiza
    El fiscal le preguntó si advirtió si la persona tirada en el suelo (por Báez Sosa) tenía alguna reacción: «En ese momento no miré, no sé, miré para arriba», respondió Thomsen.

    El acusado reconoció su zapatilla con sangre
    Al principal acusado le mostraron imágenes de la casa y de la ropa encontrada. Pasaron fotos de la vestimenta de todos y a cada prenda respondió: «No es mía». Al ver a la zapatilla manchada con sangre, que lo incriminó en el asesinato, reconoció: «Es mía».

    Cómo fue la detención
    Sobre la mañana posterior al ataque, cuando fueron detenidos, el acusado contó: «Me acuerdo que nos levantan, no use más el celular en toda la noche, no me sentía capaz de escribir un mensaje. Me levantan y estaba la policía afuera. Salimos. Recuerdo que salí tercero, ahí escucho que son ellos».
    Contó que les preguntaron a qué boliche salieron y si se habían peleado y tras responderles que sí, los tiraron al piso.
    «Cuando estábamos todos en el piso, nos dicen ‘¿ustedes saben por qué están acá?’. Ustedes mataron a un pibe’. Ahí recuerdo que me empezó a dar vuelta la cabeza, empecé a vomitar, me empecé a sentir muy mal. No lo creía hasta el otro día. Mi cabeza no lo podía procesar porque no lo entendía».

    Tomás Colazo.

    Juan Pedro Guarino habló con los medios luego de declarar en el juicio.
    Alejo Milanesi.
    Máximo Thomsen
    Declaro Rosalía Zárate:”Esto es una pesadilla”
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