Jesús Casco, a quien todos le dicen cariñosamente “Kechu”, es un vecino con discapacidad que presenta movilidad reducida y días atrás cumplió su sueño de conocer el estadio Alberto J. Armando, también conocido como La Bombonera, tras una gestión realizada por la propia institución junto a sus socios de Zárate.
En diálogo con LA VOZ, Fernando Marchi, integrante del equipo del Departamento de Interior y Exterior de Boca Jrs., contó que “trabajar fuerte en la inclusión es, desde hace años, una de las grandes prioridades en el Club Atlético Boca y con Kechu, sólo tuvimos que activar el protocolo para tal objetivo. Cada uno, desde su lugar, colaboró para cumplirle el sueño a tan linda persona, con Marcelo “Poroto” Deglise en Zárate, como impulsor desde el minuto cero”.
Fernando detalló que la razón que los motivó a desarrollar este despliegue para que Kechu pudiera conocer La Bombonera, fue nada más y nada menos que “hacer feliz a la gente, lo cual forma parte de nuestra agenda en el Departamento de Interior y Exterior del club de lunes a lunes, y así fue contra Platense. La carita y las lágrimas de emoción en Kechu valió muchísimo, más que los tres goles que hizo Boca, no tengan ninguna duda”.
Kechu es un vecino de Zárate que se crió en Villa Angus y a sus 9 años se mudó al barrio Reysol. Actualmente trabaja en la administración del Hospital Intermedio Municipal Dr. René Favaloro. “Gracias a la gestión de Osvaldo Caffaro y el mismo grupo de compañeros de trabajo lo trasladan desde su domicilio todos los días. Su trabajo básicamente es para ayudar a su familia. Es hincha fanático de Maradona, Boca y el CADU. Se rodea de amigos con los que disfruta de asados y el fútbol. Una persona muy agradable y agradecida. La ciudad debería integrar y ayudar a muchos más Kechu, que necesitan una mano”, expresó Fernando.
Durante su visita, Kechu se mostró ansioso, expectante, nervioso y contento. Según él “fue uno de los momentos más felices de su vida”.
“Al mundo le hace falta más personas con el corazón de Kechu. Agradeció post partido a todos, abrazó a todos, no dejó detalle de agradecimiento sin hacer. Es por ahí la vida, sentir sin calcular”, describió Fernando y agregó: “A través de la Fundación Boca Juniors, artífice fundamental desde la inclusión y la igualdad, el club recibe a escuelas, comedores, merenderos, instituciones de todo el país, de bajos recursos la mayoría, haciendo de los visitantes un día inolvidable, con innumerables entregas de sillas de ruedas, mediante CILSA (Centro de Integración Libre y Solidario de Argentina), previamente gestionadas por cada una de las casi 300 peñas de Argentina”.
Ante la pregunta sobre cómo describiría la importancia de la inclusión en el fútbol y en la sociedad en general, Fernando respondió: “Creciendo mucho a través de los años, pero con cierta mirada de indiferencia de un sector muy pequeño de nuestra sociedad, con egoísmos y prejuicios que invaden sus vidas. En definitiva: vamos bien, pero falta madurar mucho en el tema aún”.
Desde lo personal, este acontecimiento también fue muy importante para Fernando: “Cumplo sueños en La Boca desde hace 35 años y eso me hace feliz. Muy feliz a mí y a mi familia. Pensar en el otro y ayudar a un otro, de eso se trata pasar por esta vida y dejar algo. Siento orgullo, se me infla el pecho ver tanta emoción en distintas familias, casi todos los días de mi vida”.
Por último, en un mensaje a todas las instituciones (deportivas y en general) acerca de la importancia de la inclusión, expresó: “Que no duden en abrir las puertas de la institución, de par en par, a todas y todos, sin distinción. Que no sean sólo clubes de fútbol. Cambió el mundo y en eso las entidades y sus respectivos dirigentes, deben aggiornarse”.













