Inicio Actualidad “Licitamos una obra y cuando la salimos a adjudicar cuesta más”

“Licitamos una obra y cuando la salimos a adjudicar cuesta más”

El jefe comunal durante la presentación del programa "Cuento Almas" en la Escuela 502.

El intendente Osvaldo Cáffaro viene advirtiendo que el proceso inflacionario está impactando en las arcas municipales y respecto a varios programas y proyectos de obras públicas que no resisten la inflación y la realidad macroeconómica.
Uno de los grandes problemas es la obra pública; y el propio intendente reveló que los costos de los materiales aumentan a un ritmo muy rápido; produciendo un desfasaje entre los fondos que envía la provincia y la nación con los ritmos de la obra.
“Este contexto de desequilibrio, económico y social impacta sobre la vida de los ciudadanos y sobre la municipalidad. Nosotros preparamos una licitación y cuando la terminamos de preparar, las cosas aumentaron tremendamente. Por lo tanto todo es un perjuicio. Pero la gente está preocupada porque no le alcanza el dinero y no le puede comprar un helado el fin de semana a su hijo en el Parque Urbano, por ejemplo. Siempre hablamos de macropolítica pero la política se olvidó de las cosas simples”, evaluó el intendente Osvaldo Cáffaro en el cierre del acto de la Escuela 502, donde se presentó el programa municipal sobre discapacidad “Cuento con Alas”.
En cuanto a la obra pública, si un proyecto tiene un presupuesto de 80 millones de pesos y la financia el Estado nacional o el bonaerense, y esos recursos no bajan en un sólo pago, sino que se hace por etapas o por certificaciones de obra; al cabo del plazo de obra, esa misma obra no termina costando 80 millones, sino que por el aumento de los materiales y de la mano de obra termina valiendo el doble. Y si bien todas las obras cuentan con un ajuste por inflación, es un proceso engorroso y delicado para un municipio que debe salir a financiar obras provinciales que aumentan a raíz de la inflación.
Panorama “negro” del espiral inflacionario
El brusco salto de los últimos días en la cotización del dólar paralelo, sumado a otras presiones existentes en la economía, preanuncian un fuerte escalonamiento en el valor de los alimentos y las bebidas, proceso que no sólo se concretará en los próximos días, sino también en mayo y junio, según fuentes de la industria.
Las perspectivas complicarán todavía más las expectativas del gobierno respecto a la canasta básica alimentaria de marzo, que llegó a los 190 mil pesos para una familia integrada por cuatro miembros.
Este panorama, rompe alguna débil calma que se había obtenido en la remarcación de productos hasta cerrada la primera quincena de abril. Si bien los insumos que se importan cotizan a dólar oficial (el viernes cerró a $225), el blue se proyecta en la cadena de valores con una brecha del 110% entre el precio del dólar oficial y el blue.
Los precios están “imparables”, y muchos comerciantes ya remarcan los precios con aumentos del 10% para abril, mayo y junio.
El delicado momento de la economía y de la política riega de incertidumbre a los fabricantes, muchos de los cuales no son formadores de precios sino plantas de estructura Pyme que siguen el ritmo de los principales actores del mercado.

El jefe comunal durante la presentación del programa “Cuento Almas” en la Escuela 502.