Vecinos del barrio Cementerio están preocupados ante el deterioro de la calle Lintridis y los problemas de seguridad en la zona.
“Es un desastre la calle Lintridis, hay pozos por todos lados, tenemos pérdidas de agua, no se puede ni caminar”, contó Marcela Altamirano, hija de una vecina domiciliada cerca de la necrópolis municipal. En línea agregó: “Nos piden que no acumulemos agua en nuestras casas por el dengue pero las calles están llenas de agua estancada. Hace tiempo que venimos pidiendo mejoras para la calle”.
A este escenario se agregan otras problemáticas: “Hay calles que no tienen ni una luz, la Lintridis tiene tramos totalmente oscuros que son un peligro con la inseguridad que hay. Hace poco balearon a un muchacho en plena Lintridis cuando quisieron robarle”.
El caso al que se refiere la vecina ocurrió semanas atrás, en las inmediaciones de Lintridis y Güemes, donde el efectivo de Gendarmería Nacional, Cristian Cáceres, recibió un disparo cuando salía de su domicilio. El hombre y su pareja fueron abordados por dos motochorros que, apuntándolos con un arma, les exigieron que entregaran un celular. Cáceres -que se encontraba de civil- extrajo su arma reglamentaria y en ese instante el malviviente le efectuó un disparo cuyo proyectil impactó en la zona abdominal de la víctima.
“Los robos en el barrio son cosa de todos los días, se meten a las casas, roban en las paradas de colectivo, a los remises. No hay una máquina que arregle las calles, no reparan las pérdidas de agua. En los últimos años el barrio entró en un estado de abandono”, sostuvo.








