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El libro que reconstruye la lucha de los 23 huelguistas del Frigorífico Smithfield

Las luchas obreras, más allá de sus reivindicaciones laborales, desempeñan un papel fundamental en la construcción de la identidad de una comunidad. Son episodios que trascienden las fronteras de los espacios de trabajo, dejando una huella indeleble en la memoria colectiva. Es en esas gestas donde se forjan los lazos de solidaridad, se encienden las llamas de la esperanza y se escriben los capítulos más valientes de la historia.
Desde allí, el libro “De carne y Revolución” de Cristina Palacio y editado por Tinta Libre, emerge como una poderosa novela que abraza el relato oral para sumergir al lector en la vida y la lucha de 23 trabajadores del frigorífico Smithfield a principios del siglo XX.
Cristina es escritora y odontóloga, un giro poético que, como si fuera un paso de baile, encuentra puntos de encuentro entre su profesión y su pasión, a través de la sangre y el dolor.
En 2012 publicó su primera novela llamada “Desde la casa triste” y escribió cuentos que fueron publicados en distintas antologías; ésta, es su segunda novela que comenzó a escribir tras finalizar la primera, y que, por los avatares del destino, le llevó una década concluirla.
“Esta es una novela que tiene un contexto histórico que sería enmarcado dentro de lo que es ficción histórica, donde todo lo que ocurre alrededor de los personajes que transitan la novela es real, pero las vidas personales son aquellas que yo creo como escritora. Muchas de esas historias, si bien no son inventadas, si son productos del relato oral”, cuenta Cristina a LA VOZ
En la historia se une la sangre, la carne, el cuerpo y la muerte. La de los animales -hablamos de un frigorífico- y la de los obreros. “Mi protagonista pierde a su papá a los ocho años a causa del trabajo en el frigorífico, esta historia es real. Esos relatos son descarnados, pero son totalmente realistas y hay algo que se da y es que en esa época se habla mucho de la oligarquía ¿cuánta gente realmente sabe en qué condiciones se vivía, por ejemplo en 1917? Sabemos que los De la Torre vivían en una mansión, pero ¿sabemos cómo vivían esos obreros? ¿qué hacían, qué comían, cómo circulaban? Eso es lo que yo quería mostrar un poco, esa otra cara de la historia, que no es la de la gente que estaba muy bien, sino que todo lo contrario”, dice la autora.
La motivación para escribir la historia surgió mientras miraba, junto a un grupo de amigos, la celebración del Bicentenario de la Patria. Allí, la preparación de un puchero fue el disparador que conectó con la historia de los 23 obreros. A partir de ese momento, comenzó la tarea de investigación para unir los retazos de historia.
“Me metí en ese mundo de los 23, fui tirando de ese hilo y me fui metiendo cada vez más en la historia; empecé a leer sobre todas esas primeras huelgas y a buscar el contexto a nivel internacional, qué pasaba en el mundo”, detalla y agrega: “Mi protagonista, que tiene 8 o 9 años cuando comienza la historia, su padre muere y empieza a trabajar, luego llega a ser uno de los 23 y de alguna forma es ese camino que transita que ese chico, desde que hacían los trabajos más crueles, porque lavaban los pisos con mangueras las tripas y la sangre”.
Luchas obreras como las que ocurrieron en este territorio, también fueron componentes determinantes en la construcción de identidades. Al respecto, Cristina sostiene: “Acá las calles tienen nombres de personalidades que pertenecen a la oligarquía, no hay calles que tengan los nombres de los 23 y son nuestros héroes olvidados o no reconocidos por la historia, quizás de manera deliberada. Hay mucha información sobre mucha gente que es sumamente importante, pero la verdad es que al lado de estos hombres no hicieron nada importante”.
Por último, ante la pregunta sobre qué cambió en ella al recorrer las costuras del relato oral de esta historia particular, Cristina concluye: “Yo creo que todo lo que lo que vos hagas que tenga cierta relevancia en algún lugar te cambia y básicamente lo que te cambia es la mirada, cómo mirar ciertas cuestiones del mundo”.