El precio del pan y de productos panificados aumentará 6% a partir de esta semana en panaderías de la provincia de Buenos Aires. Es por los aumentos en tarifas, combustibles y materia prima, principalmente la bolsa de harina.
En este sentido, el Centro de Panaderos de Zárate confirmó que el precio del kilogramo de pan volverá a aumentar, y escalará a 700 pesos el kilo en todos los mostradores.
Según argumentaron, el incremento de los valores también se debe a una mala cosecha de trigo, actualmente hay poca cantidad y como consecuencia incrementa el costo de los insumos de panadería. Vale recordar que el aumento anterior aplicado había sido en el mes de mayo cuando se fijó en los 600 pesos.
En cuanto al precio de la harina y del pan, las subas fueron ascendiendo en espiral y sin pausa y la tan anunciada harina “subsidiada” nunca llegó a las panaderías bonaerenses.
La inflación generó que, a finales de febrero del año pasado, los panaderos debieron remarcar los precios; trasladando los aumentos de los insumos a los consumidores y llegando a costar el pan 225 pesos a partir del 28 de febrero de 2022 en nuestro Partido. Y un mes más tarde, lo remarcaron a 300 en todas las panaderías como “precio sugerido mínimo”.
El primero de agosto, el precio en los mostradores de la panadería subió a 350 pesos el kilo y el 17 de octubre subió a 400 pesos. En marzo, pasó a 500 pesos y en mayo a los 600 pesos. Ahora sube 100 pesos más para ubicarse en 700. Este aumento alcanza a todos los productos derivados de la harina.
AUMENTOS QUE SE VIENEN
Las prepagas aumentarán un 8,49 por ciento en julio 2023. El incremento se verá reflejado en todos los afiliados por igual y se dará luego de que en mayo las cuotas tuvieran una suba del 5,49 por ciento respecto del mes anterior.
De esta forma, las prepagas tendrán un alza acumulada de 52,84 por ciento en lo que va del año, aunque el porcentaje baja a un 42,73 por ciento para los afiliados que tuvieron un tope a la suba en febrero, marzo y mayo.
Desde 2022, el aumento de las cuotas de las prepagas se establece según la variación del índice de costos de salud, que es elaborado y publicado por la Superintendencia de Servicios de Salud. En este sentido, desde febrero pasado, rige un esquema de reajustes mensuales mediante el cual, si no se supera un determinado nivel de ingresos, se puede pedir la aplicación de un tope al porcentaje del incremento. Ese techo equivale al 90 por ciento de la variación mensual de la Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (Ripte). Eso explica por qué algunos afiliados tuvieron un incremento acumulado menor al de otros clientes.
Por otra parte, el mes de julio no traerá sólo las vacaciones de invierno, para algunos, sino además un nuevo aumento en las tarifas del transporte público en el AMBA.
Tal como viene sucediendo desde marzo, conforme a lo ordenado por el Gobierno nacional, todos los meses se da una suba en el boleto tanto de colectivos como del tren en base a la inflación. Y en esta oportunidad se sabe en julio el incremento será del 8%.
A fines del año pasado, el ministerio de Transporte resolvió que a partir de marzo las tarifas se irán actualizando todos los meses en base a la inflación, y como el Indice de Precios al Consumidor (IPC) del INDEC del mes de mayo fue del 7,8%, en julio el incremento será en ese orden.
También aumentarán el alquiler. Los ajustes de los alquileres son anuales, según establece la Ley vigente, y se establecen en base al Índice para Contratos de Locación (ICL), que construye el Banco Central considerando dos variables clave de la economía: inflación y salarios. En lo que a inflación refiere, se utiliza el clásico Índice de Precios al Consumidor que mensualmente publica el INDEC, y en cuanto a salarios se emplea la RIPTE que publica la Secretaría de Seguridad Social con periodicidad mensual.
Tomando como base el ICL, el aumento de alquileres para los contratos que se actualizan el 1 de julio de 2023 es del 104%. Tal porcentaje es mayor que el 100% de junio y permanece en los tres dígitos.










