Inicio Actualidad La crecida del Paraná oxigenó la vida de la fauna y flora

La crecida del Paraná oxigenó la vida de la fauna y flora

Los camalotes se pueden observar en nuestras costas.

Después de una bajante extraordinaria que duró casi cuatro años y que ya figura como la más larga desde que existen registros, el río Paraná recuperó la memoria durante los últimos meses para instalarse en una situación de creciente a lo largo de los miles de kilómetros que componen su extensísima cuenca.
La llegada del agua en gran cantidad al sistema de humedales trae dos beneficios inmediatos para la salud ambiental: el cese de actividades humanas como los incendios y una importante merma de cría de ganado en zona de islas. Ya no se puede quemar más porque todo está lleno de agua y la carga de ganado se redujo casi a cero, aunque quedan algunas vacas en tierras altas. Solo eso le quita una presión enorme al sistema respecto de sus usos humanos.
Además, el agua regenera la vida de todo tipo, tanto del mundo vegetal como la fauna nativa, que vuelve a verse en abundancia y diversidad como no se veía desde hacía años. Un capítulo aparte merecen las poblaciones de peces, muy castigadas por los largos años de sequía.
BENEFICIOS PARA LA FAUNA Y LA FLORA
Invisibles a la vista por la opacidad de las aguas marrones del Paraná, las poblaciones de peces que pueblan este gran río son las grandes beneficiadas por la creciente, ya que su ciclo reproductivo no es igual al de otros animales y buena parte de su éxito depende de las condiciones hídricas del ambiente.
El alto nivel del Paraná permite entonces que, durante estos meses, haya abundancia de crías de peces, algo que no ocurría desde 2016, cuando se dio la última gran crecida veraniega. “El stock pesquero de hoy sigue siendo el de ese año, pero esta temporada se va a crear una nueva generación de peces que en unos años serán adultos y ayudarán a reponer lo perdido.
El agua, los nutrientes, la materia orgánica, son una explosión de vida; se regeneran todos los ambientes, crece la vegetación de forma más exuberante y aumenta la productividad del humedal en su totalidad”.
LOS CAMALOTES ESTÁN DE VUELTA
Otra expresión del dinamismo del sistema cuando vuelve el agua son los camalotes, que a veces son percibidos como un problema o suciedad pero son una matriz que sirve para que se desarrolle la vida del ecosistema, ya que las crías de los peces y de otros animales pueden alimentarse, prosperar y encontrar refugio en esa vegetación.
La maraña de camalotes se puede observar en nuestras costas, en las escalinatas del antiguo atracadero de balsas, frente a Prefectura Puerto, estos días volvimos a ver en abundancia estas plantas acuáticas que hasta suben por las escaleras cuando el río crece.
LOS PROXIMOS DIAS
Según el último reporte semanal emitido por el Instituto Nacional del Agua (INA), el Paraná en su tramo argentino seguirá con un nivel de aguas “entre medias y altas”, ya que en la última semana se registraron precipitaciones leves sobre las áreas de aporte en la zona de Corrientes, así como desde el río Salado.
Finalmente, en Rosario y el Delta del Paraná el río se comporta de manera oscilante, en el tramo medio e inferior del Delta, hay niveles más significativos sobre la margen izquierda debido al efecto combinado del tránsito de onda sobre el Paraná y de las últimas crecientes de los afluentes locales que alimentan las lagunas de la planicie aluvial del Delta.

Los camalotes se pueden observar en nuestras costas.