Desde el Municipio denunciaron que nuevamente una bomba de Aguas de Zárate fue víctima de robo, vandalismo y sabotaje, en este caso la ubicada en Castelli y Pividal. Se trata del tercer hecho de este tipo en las últimas dos semanas.
El robo y sabotaje sucedió en la madrugada del domingo, cuando un grupo de delincuentes rompió la puerta de la casilla y se robaron los cables y el tablero de la bomba, modalidad que se repitió varias veces en la última semana con otras ubicadas en distintos puntos de la ciudad.
Debido a este nuevo ataque, muchos vecinos de la zona norte de la ciudad se vieron afectados. De hecho, con las lluvias del sábado se dio una situación insólita.
Por un lado, muchos vecinos carecían de agua potable pero tenían sus calles inundadas a raíz de que muchas bocas de tormenta se taparon o, directamente, colapsaron durante la lluvia.
Lo propio ocurrió el lunes por la mañana, cuando nuevamente llovió y aún muchos vecinos de la zona norte aún carecían de una presión de agua “normal”.
Viaducto y costanera, inundados
Por otro lado, en la noche del viernes Defensa Civil y el Centro de operaciones Zárate (COZ) mantuvieron una noche “agitada” a raíz de que el viaducto y el acceso a costanera por Hipólito Yrigoyen se inundaron.
A raíz de esto cortaron las calles preventivamente porque en la zona de la fuente, frente a la costanera, no se podía circular ya que se originó una gran pileta.
Lo mismo sucedió en el viaducto, que una vez más permaneció inundado. Una de las vías más estratégicas de la ciudad se llenó de agua; reviviendo un viejo problema estructural que padece el Partido de Zárate.












