La empresa de automóviles eléctricos de capitales norteamericanos, Tesla Motors, busca lugar para su fábrica en Argentina y suena el nombre de Zárate como posible localidad de desembarco.
A medida que transcurre el gobierno del presidente Javier Milei, las especulaciones sobre la llegada de Tesla se acrecientan de manera exponencial en el país.
“En la industria no imaginan, por ahora, una llegada directa de la automotriz al país, pero sí se deja abierta la posibilidad de alguna inversión en litio o cobre para alimentar las baterías de sus autos. La idea de una planta productiva de Tesla en la Argentina estaría prácticamente descartada, más teniendo en cuenta la reciente inversión que Musk hizo en México y todas las facilidades que fabricar allí le brinda en su contacto con el mercado estadounidense”, confirmó el Diario La Nación en un reciente artículo periodístico.
En la región, Tesla sólo tiene operación directa en Chile, donde abrió un concesionario en enero último, y vende modelos en Brasil y Uruguay mediante importadores privados. Los regímenes de exención impositiva para electrificados, el interés por las energías alternativas y la situación de mercado de los países vecinos los convierten en puntos atractivos para la empresa fundada en 2003.
Pero también medios nacionales destacaron que tras una de las reuniones que mantuvo Millei con el magnate de la tecnológica Elon Musk, se destacó a la ciudad de Zárate por sus beneficios contributivos a favor de la instalación de una planta de Tesla.
Además, el propio intendente local, Marcelo Matzkin, publicó un posteo en redes sociales cuando este rumor comenzó a rugir. “En Zárate, Argentina, toda empresa que quiera instalarse para producir vehículos eléctricos, sus autopartes o infraestructuras de cargas, no va a pagar impuestos por 10 años. Te esperamos Elon Musk, tenemos la mejor ubicación y una gastronomía increíble», destacaba, Marcelo Matzkin, en un giño gigantesco para el pionero de la electromovilidad.
El intendente de la ciudad solo puso como condicionamiento a la oferta, la contratación del 75% de mano de obra local, con el fin de incrementar la demanda y económica en la región. Y a nivel regional, se busca que el corredor norte de la Panamericana se convierta en un epicentro automotriz en expansión en el norte de Buenos Aires por sus ventajas comparativas que llevarán a cualquier empresa a operar con mayor flexibilidad y proximidad con una cadena bastante amplia de suministros, y con los puertos o vías de comunicación habilitados para el óptimo tránsito de la respectiva producción.
El asesor del presidente Javier Milei, Carlos Ruckauf, ya había revelado la posibilidad de que Tesla se instale en tierras argentinas, con una planta de producción de vehículos eléctricos capaz de abastecer a la región de toda América Latina, siempre y cuando se apruebe en el congreso de Ley de Electromovilidad. “Elon Musk quiere un nuevo auto eléctrico, y tiene dos opciones: una es la India, que ya cuenta con una Ley para autos eléctricos. Y, si argentina aprueba una ley similar, Tesla va a venir a fabricar a nuestro país un auto de 45 mil dólares, El modelo de la India será para abastecer a Asia, y el de Argentina se exportará a toda América Latina”, mencionaba Carlos Ruckauf, recalcando también que la Ley de Electromovilidad podría ser el pasaje para que Tesla se instale en nuestras tierras.
Recordemos que en marzo de 2021, el entonces mandatario, Alberto Fernández, dio el anuncio ante el Congreso Nacional del “Proyecto de Ley de Electromovilidad”. El mismo tiene como finalidad promover la fabricación, comercialización, y uso de vehículos eléctricos en nuestro país, esto incluye la producción local de autos y baterías, y de aprobarse sería esencial para la llegada de los vehículos eléctricos estadounidenses de la mano de una localidad que brinda todos los beneficios necesarios.
La energía, el “gran cuello de botella” del crecimiento en Zárate
Este mes, LA VOZ publicó un artículo periodístico en el cual la propia Cooperativa Eléctrica comentaba que el “gran cuello de botella” para el crecimiento industrial de Zárate es, justamente, la energía.
Una empresa, a la hora de instalarse en un lugar, reclama energía, vías de comunicación y reglas claras para el sector público con el afán de plantear costos fijos y un esquema de producción bajo cierta previsibilidad que garantice la inversión.
Supongamos que las reglas claras están condicionadas por las políticas nacionales y provinciales y que la ventaja comparativa de Zárate es la ubicación a la Ruta Panamericana, la Ruta 12, la hidrovía Paraná- Paraguay y el tren de cargas hacia el litoral. Porque el parque industrial existente al norte del Partido es una zona industrial. No tiene las características de Parque ni están dadas las condiciones para que funcione de esta manera.
Luego existe una ciudadanía apática en materia medioambiental que, en su mayoría, busca mejores condiciones laborales para los suyos y el resto de los ciudadanos. Con lo cual existe una licencia social tácita en materia de Ambiente en la cual todo vale y la gran mayoría de los zarateños no se pone a ver qué actividad contaminante puede desarrollar una industria o cuál sería su pasivo ambiental.
Por su parte, el municipio le otorga la eximición de los derechos de construcción a la industria y la eliminación de tres sobretasas municipales que el caffarismo sostuvo en los últimos años como parte de su programa de promoción industrial que iba a aprobarse este año en el HCD pero aún no fue tratado.
O sea sociedad política y sociedad civil le abren los brazos a cualquier inversión industrial en tanto y en cuento asegure empleabilidad.
Pero, en definitiva, lo que falta es la energía. Desde el año 2012, la Cooperativa Eléctrica local viene reclamando al Gobierno nacional, en sus sucesivos signos políticos, la ampliación de la estación transformadora Las Palmas, buscando incorporar 40 Mva de potencia. Con lo cual Zárate está entrando en un terreno nunca antes transitado, el de los márgenes de la capacidad energética.
Las tres estaciones transformadoras más potentes de la ciudad se encuentran al borde de su capacidad, Las Palmas al norte, Zárate en el Centro, y Corcemar al sur.
Al límite de sus capacidades por la gran demanda y por la falta de obras que acompañen a esa demanda sostenida en los últimos diez años.
Cómo hizo Mercedes Benz entonces, como la última empresa que desembarcó en la ciudad, preguntó a la Cooperativa Eléctrica si había energía y sus necesidades y la distribuidora le respondió que hasta 3 Mva puede pedir. Más no. Y para cuando otras empresas demanden más potencia, la CEZ no tendrá respuestas. Deberá ampliar su estación transformadora Las Palmas, cosa que viene haciendo desde el año 2012 sin encontrar fondos para hacerlo.
El intendente, Marcelo Matzkin, anticipó a finales del 2023, que este año será de muchas inversiones en el Partido ya que han comenzado un intenso programa para que empresas y proyectos industriales se instalen en Zárate. En principio, se trata de inversiones vinculadas a la logística aprovechando la ubicación privilegiada de Zárate en la región y sus vinculaciones comerciales por el Paraná y a través de las rutas nacionales y provinciales que lo atraviesan.
Pero sin energía no se puede producir. Y sin inversiones públicas en asociación con la distribuidora de energía, tampoco. Se puede tener dos centrales nucleares que inyectan un total del 6,5%, de la energía que consume el país y cortes de luz. Se pueden tener ventajas comparativas provenientes de la ubicación del Partido en la puerta del Mercosur pero no tanta energía para acompañar el crecimiento del parque industrial de hoy a cinco años.










