El año 2025 será el primer año donde se verá lo que verdaderamente puede dar la gestión de Matzkin. Así lo anticipan funcionarios en los pasillos del palacio municipal reunidos diariamente en la antesala del primer piso que precede a la oficina del intendente, convencidos de que será un año clave para el Ejecutivo, a un año de haber comenzado y de cara a las elecciones legislativas del 2025.
Todos son tan mesurados como convencidos. Los anima tener un presupuesto propio, diseñado por ellos mismos, con recursos nuevos, provenientes de la modificación de las ordenanzas fiscal e impositiva. Tampoco es menor contar con un año de experiencia al frente del municipio.
Así las cosas el 2025 se avecina con buenos signos, apto para desplegar la batería de obras prometida para los barrios, siempre necesitados de infraestructura. Puede ser el pavimento en el 6 de Agosto, desagües y asfalto en Massoni, bacheo de calle España, incorporación de tecnología a la sala de monitoreo y reforzar la descentralización en salud. Ni más ni menos, las promesas de campaña del propio intendente. Concretar algo de todo eso le permitirá -junto con la gestión administrativa y política ordenada- ganar las legislativas. Esa victoria le asegurará a Matzkin, de no haber sobresaltos y con signos de la macroeconomía que tienden a la estabilidad, continuar un segundo período de gestión. Como lo hizo Abella en Campana.
Sin embargo, lo político va muy de la mano con las acciones que proyectan encarar. Y la “mano política” del Pro no se ha quedado quieta. Zárate, una vez que se garantizó no puede perderse. Por eso quienes mandan en la segunda sección acerca jugadores foráneos que se transformaron en funcionarios. Novelli actúa como un embajador, o mejor dicho, de un canciller quien con sus buenos modales aceita la polea de la gestión, sin que lo tome a mal la gente que hizo la campaña “siendo de Zárate”, con gente de Zárate, ya que el propio intendente usaba como lema de campaña que nació en Zárate y se crió en la ciudad. Así la incorporación posterior de Iglesias en Seguridad, Novelli, Iván Gómez Gérez en Desarrollo Humano y Agostinelli en Obras Públicas; fue contradictorio con los postulados iniciales, aunque es una actitud generalizada, sin ir más lejos, hasta por el propio ex intendente Osvaldo Cáffaro.
Habría que desentrañar si esas decisiones responden a la superestructura política de los partidos que pretenden “esos lugares para si” , o por la específica capacidad de los elegidos o porque los zarateños no quieren participar, pero lo cierto es que son funcionarios de otras ciudades que están trabajando en Zárate.
Más allá de esta particular situación, se avecinan reestructuraciones en cuanto a nombres y cambios de áreas de funcionarios. En primer lugar, el área de Salud parece no funcionar o, como lo plantearon desde el mismo gabinete, “no tiene el vuelo que debe tener”.
El área de Salud fue clave en las promesas de campaña de Matzkin, ya que prometió descentralización, jerarquización, expansión y optimización de las unidades barriales y de los servicios que brinda la atención primaria de la salud municipal. Y no han notado cambios en el área en función de lo realizado por la anterior gestión más allá de que se reabrió la unidad sanitaria de Villa Carmencita, a la cual le faltan más recursos, y la de San Jacinto, que corre con la misma suerte. No se jerarquizaron ni se optimizaron con más recursos humanos y económicos tales espacios.
En tanto Desarrollo Humano funcionó “a reglamento” este año, con un presupuesto acotado no generó nuevos programas sino que se abocó a desarrollar y encolumnarse detrás los “ viejos caballitos de batalla”, como Costa Grande, que terminó el pasado domingo, Costa Joven, y pequeñas intervenciones en algunos barrios como forma de descentralizar la cultura pero fueron sólo acciones esporádicas. Es un área que desde el propio intendente buscan darle más presupuesto y “vuelo propio” para el año entrante.
En Seguridad el intendente salió a “bancar” al secretario Iglesias en dos oportunidades de forma pública; cuando nadie se lo pidió teniendo en cuenta que el delito sigue alto en cantidad y calidad. En hurtos y robos menores como así también delito organizado como es el robo de coches. Se ven más móviles patrullando las calles pero siempre son del COZ o de Prefectura.
Al igual que su par y homónimo en Salud, Juan Manuel Iglesias aún no termina de ser lo que se esperaba de un funcionario con su experiencia en tal área.
Pero claro, como se trata de un año político la premisa es cambiar de funcionarios ahora, para encarar todo un año sin realizar “cirugías mayores”.
Para el municipio será reorganizar la gestión, oxigenar sectores y sacudir el organigrama. Claro está que la figura de Novelli poco vino con la idea de aportar en ese aspecto, y pareciera una continuidad de lo hecho con Cáffaro cuando ponía a personas de “su riñón” como “super secretarios”, fue el caso de Alejandro Cimiotta que estuvo a cargo de Obras y Servicios Públicos y Espacios Verdes, lo que le valía las críticas del entonces concejal Matzkin.
Hoy, siendo intendente muestra, en este aspecto, una actitud conservadora y respetuosa de los funcionarios y del tiempo de adaptación de ellos a una estructura municipal. Sin embargo los tiempos piden cambios y la política interna del Pro así también se lo exige antes de las elecciones. En un año donde tendrá más presupuesto, aumento de tasas y signos de una macroeconomía que tiende a la estabilidad pero con una situación social muy delicada.
CANDIDATOS EN 2025
Y, a propósito, en quién se estará imaginando el partido de gobierno para encabezar la lista de concejales?
En alguien que proviene del deporte? o del sector del trabajo y la producción?














