El esquema de obras a cargo de privados tantas veces promocionado por el Presidente Milei en la tribuna de Intratables o en Animales Sueltos, no se ha puesto en práctica aún. Lo que no se ha abandonado son las conocidas prácticas del cobro de peaje y de las fotomultas, que funcionan, sin contraprestación alguna como una verdadera Aduana interna. En el peaje hay cabinas. Los radares son invisibles a los ojos y dolorosos al bolsillo.
En ambos casos no sirven para nada.
El producido de los peajes quien sabe a donde se destina ya que el estado de las rutas nacionales es deplorable. Basta circular por el tramo entre Zárate y Campana, en donde hay lamparones en los carriles y deformaciones que van a provocar accidentes cuando un vehículo realice una maniobra brusca para evitarlos. Ni hablar de la bajada de ruta 193 hacia ruta 9, en donde ya no se puede ni circular por la banquina del trébol descendente. El esfuerzo realizado por la Provincia de Buenos Aires para reparar la ruta 6 que une a nuestra Ciudad con Campana, va a quedar malogrado por el incesante uso de camiones que opta por esta vía para llegar a Ruta 9, evitando bajar por la 193.
Los radares se han transformado en una fuente de ingresos adicional, para el estado y para los privados que dan el servicio o a quienes les tercerizan el cobro de las multas. La finalidad de los mismos “supuestamente son para educar” no ha tenido ningún resultado si se tiene a la vista la cantidad de muertes en accidentes de tránsito.
En nuestra zona este es el panorama de las Rutas Nacionales que rodean a Zárate, descripto como “entrada y salida” al Mercosur por medio de rutas deplorables.
Pese a esto los peajes aumentan.
Los zarateños ya ni pedimos motosierra. Nos conformamos con motoguadañas y que -por lo menos- corten el pasto.
La actualización del cuadro tarifario dispuesto por la Dirección Nacional de Vialidad (DNV) rige desde la madrugada del jueves. De esta manera, subieron todos los peajes en rutas nacionales, como la autopista Rosario- Buenos Aires y en septiembre aumentó el peaje de Ruta 12.
En cuanto al peaje de la Panamericana, los nuevos valores quedaron establecidos de la siguiente manera; Categoría 1; $1.300. Categoría; $2.600. Categoría 3, $3.800. Categoría 4, $5.100. Categoría 5, $6.300.
En tanto, en la estación de peaje de Ruta 12 los valores aumentaron en septiembre pasado, quedando así: la Categoría 1: $1400. Categoría 2: $2700. Categoría 3: $2700. Categoría 4: $4100. Categoría 5: $5400 y Categoría 6: $5400.
Reclamos de usuarios
Automovilistas reclaman a la empresa concesionaria de la Ruta Nacional Nº 9 que no solamente mantenga las calles colectoras, como reclamaron a través del Concejo Deliberante, sino que también repare las subidas y bajadas a la autopista, las cuales se denominan distribuidores.
Hay cuatro distribuidoras que están en malas condiciones, las del acceso al Parque Industrial y las de Ruta 12 y Panamericana. Ambas arterias son muy transitadas por camiones de gran porte que van dejando huellones a su paso, desgastando el pavimento.
Y luego, esos huellones van hundiéndose; transformándose en peligrosos y profundos baches.
De hecho, la bajada de Ruta 12 a Panamericana es intransitable ya con los pozos que existen en la curva de reingreso a la Ruta 9. A raíz de esto, es que reclaman a la concesionaria repare estas bajadas y subidas a la autopista.
El municipio intimó a la empresa
En una reciente conferencia de prensa, el intendente Matzkin confirmó que intimaron judicialmente a la empresa estatal concesionaria del peaje de Ruta 9 para que repare las colectoras y los distribuidores, recogiendo el guante de los reclamos de usuarios y completando la preocupación de los concejales que también han hecho una resolución exigiendo reparaciones. Ahora que la concesionaria tiene más tarifas, estas reparaciones se tornan más necesarias.











