Una camioneta desvencijada, con un grupo de personas sin identificación, armados de palas de punta y picos se bajaron de una camioneta el miércoles pasado por la mañana. Como si fueses mercenarios, mineros sin escrúpulos comenzaron a romper toda una lonja en las veredas, sobre el cordón de Villa Fox. El movimiento alertó a vecinos que se enfrentaron con estas personas identificadas luego como trabajadores contratistas del municipio.
Escuetamente se limitaban a decir eso y que los mandaron a romper para enterrar un caño. Un aluvión de llamadas a la oficina del vecino del municipio se inició entre las 7 y las 10 de la mañana del miércoles.
Afuera, sobre la vereda, parecía el sketch humorístico de la década del noventa; “rompé, Pepe”. Los trabajadores seguían abriendo tierra, levantando baldosas y rompiendo la vereda de la calle 19 de Marzo desde Arribeños hasta Pacheco.
Los vecinos trataban de pararlos, hubo forcejeos, otros llamaban a la municipalidad, se alertaban, se tocaban el timbre. Casi una pueblada de tres cuadras que se enfrentaban a un grupo de hombres munidos de palas y picos. “No me van a romper la vereda porque recién la hice. Les rompo la cabeza”, les gritaba un vecino.
En tanto, los trabajadores seguían rompiendo invocando la obediencia debida y la orden de trabajo de levantar una lonja en las veredas de la cuadra. Y no sabían decir si trabajaban para el municipio, para Aguas de Zárate o para quién.
Así fueron despertando a todos los vecinos y debió intervenir el COZ y luego Aguas de Zárate. El propio Ejecutivo municipal no avisó a nadie de esas cuadras que iba a realizar un trabajo de zanjeo para colocar un nuevo caño de agua. A nadie le avisó. Ni una carta por debajo de la puerta, ni un llamado, nada.
La falta de comunicación fue abismal. Y no solamente eso; “vinieron sin identificación, me rompieron toda la vereda y dejaron todo así nomás. Que venga Matzkin a comprarme y a colocarme las ocho baldosas que me rompieron de la vereda”, criticó un frentista.
Dejaron todo así nomás. Colocaron el caño pero luego no dejaron las veredas como se las encontraron. Esto generó un malestar generalizado entre los frentistas. Y en toda la zona, porque durante todo el miércoles y gran parte del jueves se cortó el agua en la mitad de Villa Fox, Smithfield, Cap y otros vecindarios linderos.
Un verdadero caos, un sinsentido de la gestión pública que no avisa ni comunica. Encima no tiene control sobre las cuadrillas que contrata y basta con pasar por la zona para ver en qué estado quedaron las veredas que antes estaban bien pero que ahora están todas levantadas y picadas.










