Dos cabinas de peaje dividen al Partido de Zárate en 4 porciones. Algo inédito que habla de la pasividad y de la falta de gestión de las sucesivas gestiones municipales.
El problema es que un zarateño no puede circular libremente dentro de su propio municipio sin tener que pagar.
De esta manera, Zárate suma otra particular situación, debe ser uno de los pocos municipios de la provincia de Buenos Aires que dejó colocar cabinas en medio de su territorio y no en el límite de Partidos.
En la Ruta 12 el límite es el río Paraná de Las Palmas y no el Paraná Guazú, el límite físico entre la provincia de Buenos Aires y Entre Ríos. En el caso de la Ruta 9, el peaje de Lima que corta Zárate con Lima, en vez de ser ubicado diez kilómetros hacia el norte en el límite de nuestro Partido con Baradero, en el río Areco. No hay lógica, sólo molestia, incomodidad y resignación en el pueblo zarateño.
Ahora, la nueva perspectiva del actual gobierno nacional es la de licitar todas las concesiones. Barajar y dar de nuevo. A raíz de esto, el intendente Marcelo Matzkin reclamará el corrimiento de las cabinas de peaje de ambas rutas, para que los zarateños puedan circular libremente.
Y anticipó que participarán funcionarios municipales de las audiencias públicas que se realizarán como parte del nuevo proceso licitatorio.
¿Podrá el municipio intervenir para este corrimiento de las cabinas de peaje? Todo hace suponer que no, que el gobierno nacional no está dispuesto a gastar dinero en el corrimiento de estas cabinas. Como así tampoco lo harán las futuras empresas ganadoras de la licitación. Aunque todo estará supeditado a la posible alianza electoral, a nivel nacional, que pueda haber entre La Libertad Avanza y el Pro; lo cual abriría nuevas puertas a reclamos municipales de gobiernos afines, como el de Matzkin.
Ruta 12
La empresa Caminos del Río Uruguay (Crusa) finalizará su contrato los primeros días de abril y regresará al Estado nacional mientras se prepara los pliegos licitatorios. La finalización del contrato implicará que 500 empleados se queden sin trabajo.
Cruza opera las rutas 12, 14 y 174. Al inicio del contrato, el corredor tenía una extensión de 617 kilómetros, de los cuales 30 eran de pista doble. Con posterioridad se incorporaron al contrato 60 kilómetros más de la ruta 174 del Corredor Rosario Victoria, para llegar actualmente a una extensión de 668 kilómetros, de los cuales están a cargo de la concesionaria 135 kilómetros de autovía y 532 de una sola mano.
Esta primera pseudo estatización del gobierno de Javier Milei será provisoria y durará hasta que, finalmente, se concrete la privatización del corredor. De hecho, en los últimos días de febrero se llevaron adelante las audiencias públicas para avanzar con la concesión. Sin embargo, faltan varios meses para que el proceso se complete, al punto que ni siquiera están subidos los pliegos como para presentar ofertas, además de que no se ha avanzado en ningún organigrama.
Si las cosas mantienen el curso actual, el 9 de abril será un día traumático para una de las rutas más importantes para el comercio internacional de la Argentina.












