Esta semana se licitará la concesión de la llamada Ruta del Mercosur, que corre por la 12 y 14, además del puente Rosario”Victoria.
Si bien se había defi nido el viernes pasado, el Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) publicó un nuevo crédito destinado a los que quieran presentar sus ofertas para quedarse con el corredor.
“En el marco de la licitación 504- 0007-LPU25 lanzada por la Secretaría de Transporte del Ministerio de Economía de la Nación para el Tramo 1 de la Red Federal de Concesiones, BICE [Banco de Inversión y Comercio Exterior] dispuso la estructuración de financiamiento a través de un esquema fiduciario de garantía y fondeo”, dice la comunicación ofi cial de la entidad.
El BICE, actualmente, está presidido por Maximiliano Voss y Evert Van Tooren, presidente y vicepresidente, y cuanta con un directorio formado por Nicolás Scioli (Hermano de Daniel), Felipe Núñez (uno de los conductores del canal de streaming oficialista Carajo) y Martín Vauthier, economista cercano al ministro de Economía, Luis Caputo.
La salida del crédito del BICE, a pocas horas de la apertura de los sobres, no es ni más ni menos que el camino que se encontró a último momento para evitar otra prórroga al proceso que se inició en marzo, cuando el Estado se hizo cargo del corredor después de que termine el contrato de Caminos del Río Uruguay (Crusa), anterior concesionaria.
Cabe recordar que en abril, el Gobierno decidió poner fin a la concesión privada. A través de Vialidad Nacional, retiró las cabinas de peaje, asumió la administración de las rutas y dejó a unos 500 trabajadores en una situación incierta, ya que, sin concesión nueva, se quedaron sin empleador.
La medida generó protestas en los accesos y expuso una contradicción política: un Gobierno que pregona la reducción de su tamaño, pero que a la vez estatizó uno de los corredores más transitados del Mercosur. El acto, cargado de tensión sindical y política, fue presentado como un paso necesario ante el “incumplimiento” de Crusa y la imposibilidad de licitar a tiempo un reemplazo. Sin embargo, detrás de esta acusación a la empresa se esconden décadas de problemas que se resumen en un concepto: tarifas.
Sin tarifas, con los valores congelados desde durante mucho tiempo o actualizados por debajo de la inflación y los costos, Crusa jamás pudo mantener a flote la ecuación económica financiera. La situación, que se mantuvo mucho tiempo y se agudizó durante el gobierno de Alberto Fernández, terminó por generar un deplorable estado de la ruta.
Meses más tarde, la administración lanzó la primera licitación vial de la era Milei. El proceso fijó condiciones inéditas: no estableció un canon inicial para el Estado, pero sí fuertes exigencias de inversión a cargo del nuevo operador antes de poder aplicar la tarifa plena. Esa condición se debía garantizar con una póliza, cuestión que el ganador efectivamente haga las obras. Ahí se trabó todo. En septiembre, a pedido de los interesados, la apertura de sobres se prorrogó un mes, hasta esta semana.
Las rutas llegaron al traspaso en condiciones desastrosas. Baches, hundimientos y señalización deficiente se convirtieron en parte del paisaje cotidiano. Tal es el nivel de deterioro que en la autovía, que une Zárate con Paso de los Libres, los camiones parecen ingleses, australianos o japoneses: circulan por la izquierda, ya que el carril derecho, sobre la banquina, es intransitable.
Pasar a un transporte de cargas es una desafío la muerte para cualquier automovilista.
La transición también dejó heridas abiertas en el plano laboral: medio millar de empleados quedaron fuera de convenio, sin certezas sobre su futuro. Y en lo institucional, el proyecto despertó críticas por la falta de documentación clara en algunas prórrogas y por la elección de Vialidad como administrador, un organismo con historial cuestionado en materia de transparencia y que además, fue disuelto por el gobierno de Milei y vuelto a reimplantar por el Congreso, cuando no aprobó el decreto de necesidad y urgencia que había dispuesto el fi n del organismo.
MONITOREO SOBRE EL PUENTE POR LOS INTENTOS DE SUICIDIOS
La nueva empresa que licitará la ruta se encontrará con un pedido municipal de monitorear el puente con personal para evitar posibles suicidios. “Queremos que haya un personal encargado, en las propias garitas del peaje, para controlar a la gente que cruza caminando por las pasarelas. Que haya contención y control para evitar este tipo de hechos que se vinieron dando con asiduidad en los últimos meses”, concluyó el intendente Matzkin.











