La linealidad de la incertidumbre no se detiene y precipita un desmejoramiento colectivo que afecta con precisión de belicismo quirúrgico a las adquisiciones familiares.
Estas restricciones ya llegaron a la comida y tomaron “por asalto” la rutina y los gustos de las personas.
Al tope de lo ya “no permitido” se colocan las carnes rojas, según la recopilación a campo que efectuó LA VOZ en comercios próximos de Zárate y Lima.
Por igual, la desazón mortifica tanto a los bolsillos como a los rendimientos.
Leo Witt, representante de una protagónica familia del ramo que lleva cuatro generaciones de vida comercial, dice a LA VOZ desde su mostrador de Rivadavia 1016 que “cada vez se vende menos” y que “la caída es general”, además de repasar que “nadie tuvo las fiestas que esperábamos” y sostener que el cerdo o el pollo opacan el antiguo liderazgo de los cortes vacunos.
Sin euforia, aguarda una torcedura del destino que acomode el panorama. Por ahora, difícil.
Movimiento paralizado
Ezequiel, el encargado del local de Angus Pagola —pegado al colegio de Hermanas—, explica a este diario que, si bien “hubo un movimiento alentador”, ese aliento “no tuvo continuidad” y por eso certifica que el “movimiento comercial está paralizado” con ventas de carnes rojas en retirada, transacciones de poco peso, de montos mínimos, todas orientadas al “pollo y al cerdo”.
El joven no se quita el lazo y argumenta que las personas “buscan precio y calidad” en simultáneo, aunque repite nuevamente que “la crisis se nota bastante”.
Como apéndice de este texto experimentado por el periodista que lo escribe, una señora ingresó al local de Félix Pagola y lo primero que preguntó a sus empleados fue: “¿Qué tienen en oferta o en promoción?”.
La acción resume a ciencia cierta: sensibilidad de billetera —analógica— versus capacidad de alimentación.
Otras conclusiones
En sus recorridas zarateñas y limeñas, LA VOZ también anotó situaciones adversas, reiteradas en el manejo de compras y dinero.
Pérdida de circulante, ventas con plásticos de crédito, adquisición al peso de cantidades menores. Muchas ofertas. Poco vacuno, variado y amplio aviar y porcino, con la fe puesta en marzo.












