El CEO del Grupo Techint, Paolo Rocca, respondió a los cuestionamientos del Gobierno por la licitación de tubos para el gasoducto de exportación de Vaca Muerta y sostuvo que la apertura comercial es necesaria, pero debe realizarse con reglas que eviten la “competencia desleal”.El empresario se refirió a la compulsa de precios, en la que resultó adjudicataria la firma india Welspun, y detalló que Tenaris, la compañía del grupo especializada en tubos de acero, presentó una oferta alineada con los precios vigentes en mercados como Estados Unidos y Europa. Según expresó, esos valores reflejan los costos directos e indirectos de producir en la Argentina. Lo hizo a través de una carta que se publicó en todos los medios nacional y fue remitida a LA VOZ, en la que explicó la posición de la compañía y planteó su visión sobre el futuro industrial del país, como por otra parte, también lo hacen otros referentes de la industria en el país.
En efecto, otros industriales, de los sectores automotriz, textil, metalúrgico, calzado,entre otros, han puesto de manifiesto sus voces críticas en lo que consideran la apertura indiscriminada “y sin red” de la economía, sobre todo antes de adecuar las políticas impositiva y de otros rubros que inciden directamente en los costos de producción, como por ejemplo, el logístico. Se señala -a modo de ejemplo- que es más costoso traer un container de La Rioja que uno de China.
Rocca expuso en su carta el procedimiento que siguió su grupo para igualar la propuesta extranjera, y que lo hizo al sólo efecto de preservar la operación industrial y mantener la producción ya que el número que estaba ofreciendo hacía que la operación no resultara rentable.
En su nota, el titular del grupo Techint advirtió que, luego de esa oferta, el precio del proyecto quedó incluso por debajo de valores registrados en años anteriores, cuando el acero y el petróleo cotizaban a niveles mucho más altos a nivel global y lo atribuyó a que estamos ante un mercado mundial del acero marcado por una fuerte sobrecapacidad, impulsada por políticas de exportación agresivas de países que no operan bajo reglas de mercado.
QUE ES EL DUMPING?
Esto es lo que se conoce como dumping, práctica de competencia desleal en el comercio internacional donde una empresa exporta productos a un precio inferior a su valor normal o por debajo del costo de producción en su mercado de origen. Su objetivo es ganar cuota de mercado, eliminar competidores y a menudo conlleva la monopolización. Para combatir esto, existen medidas antidumping como aranceles, fundamentadas cuando se demuestra un daño a la producción nacional.
La familia Rocca es un emblema de la industrizalización de Campana. Cuesta hacer referencia a esta Ciudad sin que se lo haga junto a la otrora Dálmine, Dálmine-Siderca, Siderca, Tenaris, La íntima relación entre la familia y la Ciudad se vincula, además, con la inmigración italiana, la interrelación entre sus habitantes, la prosperidad de su población, la cultura italiana, y la influencia en el desarrollo de barrios, la colaboración con la salud y la educación.
OPINION DE MAXI CORIO DE LLA CAMPANA
Por ello, pedimos opinión acerca de esta disputa entre el empresario Rocca y el gobierno del presidente Milei al referente de LLA Campana, Maxi Corio, quien nos dijo: “este episodio representa una oportunidad histórica para demostrar —al mundo y a nosotros mismos— que en Argentina cualquier empresa que cumpla los requisitos puede competir en igualdad de condiciones. La adjudicación a la firma india Welspun no fue consecuencia de un “ataque” del gobierno nacional, sino el resultado lógico de un proceso competitivo abierto. Techint presentó varias ofertas pero no logró igualar el precio ni las condiciones de pago y garantías del ganador. Esto pone de manifiesto una realidad que Paolo Rocca ha señalado con razón: el “costo argentino” (altos impuestos, regulaciones laborales rígidas, logística cara, etc.) sigue siendo un obstáculo para la competitividad. Sin embargo, este “costo” no es solo responsabilidad nacional; gran parte se origina en decisiones locales y provinciales que debemos corregir urgentemente.” Corio siguió diciendo que “Históricamente, sectores industriales como el de Techint se beneficiaron de barreras a la competencia global (aranceles altos, preferencias en licitaciones públicas, proteccionismo). Ahora, con la apertura impulsada por el gobierno de Milei, se expone la necesidad de reformas profundas para bajar ese costo estructural. Es paradójico: empresarios que en su momento apoyaron o se acomodaron a políticas intervencionistas terminan afectados cuando el mercado se abre de verdad. Esto recuerda ideas de pensadores como Hayek: muchas veces, los beneficiarios del sistema terminan financiando —consciente o inconscientemente— ideas o prácticas que erosionan las bases de su propia prosperidad. En el plano local, el impacto es directo y preocupante para nuestra zona (Campana-Zárate, polo siderúrgico y metalúrgico clave). La lógica sindical tradicional (ej. UOM) ha fomentado durante años la idea de que los aumentos salariales se logran mediante protestas o bloqueos, en lugar de enfocarse en productividad, innovación y mejores productos. Esto, sumado a dobles tributos municipales (como la tasa vial, que duplica el impuesto nacional en muchos distritos) y ordenanzas fiscales basadas en tasas contra Ingresos Brutos sin contraprestación efectiva, eleva artificialmente el costo final de producción.
En Campana, por ejemplo, las alícuotas progresivas sobre IIBB (que pueden llegar al 4,6% para mayores contribuyentes) y la falta de beneficios fiscales reales castigan a las empresas que contratan más personal o facturan más. Si no corregimos esto de inmediato —reduciendo tasas sin servicio real, eliminando duplicidades y promoviendo competencia fiscal entre municipios—, veremos un éxodo real de empresas hacia distritos con condiciones más atractivas (como ya ocurre en otros polos industriales bonaerenses).
El gobierno nacional avanza en reformas (RIGI atrayendo US$ 25.479 millones en inversiones aprobadas, desregulación laboral pendiente, baja de impuestos nacionales), pero el cambio debe ser integral: nacional, provincial y municipal. Desde lo local, intendentes y concejales tienen una responsabilidad clave: alinear las políticas fiscales con la competitividad, no con la recaudación cortoplacista. Esta licitación pérdida no es una derrota para Techint ni para la industria nacional; es una señal de que el modelo debe evolucionar hacia eficiencia, innovación y menor presión impositiva. Si aprovechamos esta oportunidad para bajar el “costo argentino” desde abajo (incluyendo nuestra región), ganaremos todos: más empleo de calidad, más inversión y un futuro más competitivo para Campana y Zárate”, concluyó el dirigente de La Libertad Avanza, Campana.









