El complejo Zárate-Campana se consolidó en las últimas décadas como el principal nodo automotriz de la Argentina. La región concentra terminales especializadas, depósitos fiscales, operadores logísticos y la mayor parte de las operaciones vinculadas al comercio exterior de vehículos del país. Honda en Campana, Mercedes Benz, Toyota y posiblemente Chery en Zárate, dan cuenta de este nuevo perfil logístico- productivo.
En esta oportunidad, un gigantesco buque protagonizó una de las primeras operaciones portuarias en la zona. Se trata de un buque de 200 metros de largo (eslora) y con una capacidad para transportar más de 6.000 vehículos en una sola travesía. Forma parte de la histórica serie «Highway» de K Line, una denominación emblemática dentro de la industria del transporte marítimo de vehículos.
Lo que hace estratégicamente relevante la presencia del buque en la zona es que se trata de una empresa naviera de escala global y que configura una señal de maduración del ecosistema logístico automotriz argentino. El corredor fluvial bonaerense ya no es solo el lugar donde se producen y almacenan vehículos. Es, cada vez más, el lugar donde se articulan operadores locales con actores marítimos internacionales de primer nivel. Y esa articulación, cuando está bien ejecutada, es lo que convierte un polo industrial en un nodo logístico de clase global.









