Ayer se cumplieron dos años de la muerte de Juan Manuel “Cuchucho” Bordenave, el joven que apareció muerto en un calabozo no habilitado de la Comisaría Primera.
Lo único que se puede asegurar es que Juan Manuel ingresó a las 12:40 del 7 de junio del 2008 por Averiguación de Antecedentes y cuatro horas más tarde de ser detenido fue encontrado sin vida por un policía que pasó, de casualidad, por el frente de la celda.
Se desconoce qué sucedió entre las 12: 40 del mediodía y las 5 de la tarde en la dependencia policial local, por qué no colocaron un puesto de imaginaria en la celda y por qué no avisaron a la familia, ya que veinte minutos antes de que ingrese Juan, su padre estaba haciendo la denuncia por la pérdida de un teléfono.
La causa estuvo durante más de un año, literalmente, parada. Sin embargo a principios de año la causa se desdobló. Por un lado, sigue a cargo de la UFI local pero también fue derivada a la UFI N° 1 de Campana, cuyo titular es el fiscal Montani.
De esta manera, adquirió agilidad y se imputó a tres policías, uno de ellos el subcomisario Porcheda quien se encontraba al frente de la Comisaría Primera en la tarde que murió Juan Manuel, y otros dos oficiales más.
La familia de “Cuchucho” había pedido que mientras esté en marcha la investigación ningún oficial que haya estado ese domingo en la dependencia trabaje en el Departamento Zárate-Campana para evitar posibles roces con la familia.
No obstante, dos efectivos fueron trasladados a Campana y Escobar; haciendo caso omiso a lo pedido por la familia. Finalmente, a Porcheda le dieron la jubilación y al menos uno de los otros dos imputados sigue en actividad aunque se desconoce en qué Jefatura Departamental.
“Vamos por la calle viendo las placas con los nombres de los policías para conocer su apellido y ver si estuvieron o no el domingo que detuvieron a Juan. El policía que lo detuvo y lo trasladó a la Comisaría, Gabriel Olivera, sigue trabajando en la Departamental de acá, con lo cual tampoco nos cumplieron lo que habíamos pedido”, expresó la madre de “Cuchucho”, Inés Casse.
“La policía le robó”
Cuando el joven fue detenido y trasladado a la Comisaría Primera llevaba 500 pesos en el bolsillo, “un dinero que nunca apareció”. Tal como figura en el expediente, una oficial que le tomó el ingreso declaró que Juan tenía 500 pesos en un bolsillo del pantalón pero que no pudo asentarlo en libros porque carecía de recibos. “A Juan Manuel la policía le robó, o lo robaron antes de la muerte o lo profanaron, y esto está escrito en la causa porque la oficial que lo confirmó fue a declararlo ante el fiscal”, agregó Inés Casse.
En lo referido a la investigación, además del testimonio de la oficial, hay un testigo civil clave que brindó detalles del momento de la detención de Juan, el cual continúa declarando; aportando datos claves de ese fatídico 7 de junio del 2008.
El giro del caso
Desde un principio, la familia Bordenave tiene la corazonada y la seguridad de que Juan Manuel no se suicidó como en un principio informaron desde la Comisaría Primera.
Habían perdido un poco el ánimo cuando el fiscal Zocca les entregó un reporte de las investigaciones y de los documentos periciales obtenidos a trece meses de la muerte de Juan Manuel. Este aseguraba que no se habían advertido evidencias que indiquen la intervención de terceros en la escena del hallazgo del cadáver; que en base a la autopsia y a las pericias de la Doctora Adriana Diamantti, del Laboratorio de Anatomía Patológica del Departamento Judicial de Lomas de Zamora, se excluía la posibilidad de que el cuerpo haya sido colgado luego del fallecimiento; que se descartaba el “izamiento por maño extraña” en cuanto a la suspensión de la víctima en estado de ebriedad o drogada, que Juan Manuel no tenía alcohol en la sangre y que el informe toxicológico descartaba la presencia de sustancias tóxicas en las muestras extraídas.
Por lo tanto, el informe pericial a cargo del Segundo Comandante Miranda, miembro del Grupo de Policía Científica del Escuadrón Zárate-Brazo Largo de Gendarmería Nacional, concluía lo mismo, “no se advirtieron indicios de valor pericial y fehacientes que permitan establecer la participación de terceras personas en calidad de autores”.
Hasta este momento, la carátula era suicidio, teniendo en cuenta las pericias. Sin embargo aparecieron nuevas pruebas que apoyan este nuevo impulso que tuvo la investigación.
La causa ya no está caratulada como “suicidio” sino como “muerte dudosa” y por eso se están haciendo las averiguaciones causales pertinentes sobre el hecho. Aparecieron testigos dispuestos a declarar, hay policías procesados y todo parece reencausarse detrás de aquella corazonada inicial que tenía la familia Bordenave.
“Tenemos esperanza que con el nombramiento de Ricardo Casal como ministro de Justicia y Seguridad de la provincia, la investigación se acelere. El conoce el caso y sabe los detalles del mismo. De nuestra parte, seguiremos luchando, la verdad es que nos movemos al ritmo de la causa, a veces el dolor nos paraliza pero cuando hay algún tipo de avance en la investigación nos da fuerzas para seguir con nuestros trabajos y nuestra actividad cotidiana. No hay palabras para describir la muerte de un hijo y hoy lo que nos mantiene en pie es saber qué pasó esa tarde con Juan Manuel”, concluyó la madre de Juan Manuel Bordenave.
La familia de “Cuchucho” organizó una Misa el pasado sábado en la Parroquia Virgen de Luján de Villa Massoni para recordarlo y repartió por muchos comercios locales una foto de Juan Manuel con la leyenda, “A dos años de tu ausencia, queremos justicia”.









