Un importante grupo de feligreses acompañó el sábado en la tarde la imagen de la Virgen del Carmen, patrona de la ciudad, en su tradicional recorrido anual por las calles de la ciudad en conmemoración de la imposición de su escapulario.
Bajo un cielo despejado y soleado, los peregrinos se concentraron en la esquina de Justa Lima y Mitre para participar de la procesión que fue encabezada por el obispo de la diócesis Zárate-Campana, monseñor Oscar Sarlinga. De esta manera, caminaron acompañando la imagen de la advocación de la Virgen María, rezando el Santo Rosario por la principal arteria de la ciudad hasta arribar a la Parroquia Nuestra Señora del Carmen, donde se desarrolló la Santa Misa en su honor.
Luego de la ceremonia, de la que también participaron los curas párrocos, se entregaron los escapularios, principal símbolo de la Virgen del Carmen, signo de protección, a las personas que se comprometieron a venerar y rendirle culto a esta advocación y a tratar de imitar sus virtudes.
Posteriormente, el coro de la UTN realizó una participación especial con un repertorio que pudieron apreciar los fieles que se quedaron luego de la ceremonia.











