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  • Reclaman mayor frecuencia del servicio de camiones regadores

    9/1/2013

    Si bien el Municipio encara distintos programas de pavimentación y de mantenimiento de calles de tierra, desde el inicio de la temporada estival, vecinos de barrios periféricos reclaman mayor frecuencia en el servicio de riego municipal para aplacar los efectos de la tierra que vuela incesantemente.
    La Municipalidad logró cerrar varios circuitos de pavimento en distintos barrios de Zárate, entre ellos Villa Angus y Massoni, pero aún quedan más de mil cuadras de tierra, entre los que distribuye el servicio de regadores públicos que no dan abasto con la demanda.
    Los vecinos sostienen que las mejoras en la prestación del servicio, alcanzadas el año pasado con la habilitación de bombas cercanas a los barrios más necesitados para la recarga de las cisternas, así como también la reparación de camiones, no se perciben a gran escala.
    “Recuerdo cuando, constantemente, los camiones iban y venían impidiendo que se formasen las nubes de polvo en las que vivimos diariamente… cuando no llueve, porque cuando caen dos gotas nos inundamos y esto se transforma en un pantano”, dijo una de las vecinas de barrio Bosch. “Después, cuando se seca la tierra, las huellas de los autos que quedaron hacen la calle intransitable”, agregó, algo sobre lo que coinciden vecinos de otras barriadas como Cementerio, Agua y Energía, San Miguel, Saavedra y Villa Nueva entre otros.
    El año pasado, tras reclamos similares, las autoridades municipales informaron sobre la habilitación de dos nuevos puntos de carga que se sumaron a otros que ya estaban en funcionamiento. Con ello, según preveían, se mejoraría la planificación, sería más eficiente el riego de calles, cubriendo incluso nuevas zonas y, en otros casos, hasta aumentaría las frecuencias del servicio.
    Sin embargo, a un año de las medidas, los reclamos vecinales siguen siendo los mismos. La tierra sigue siendo dueña del aire. En muchos casos son los mismos vecinos los que, repitiendo viejas metodologías, riegan las calles con agua de zanja. En algunos casos, se improvisan lomos de burro a fin de evitar que los automovilistas pasen a alta velocidad y, así, levanten polvareda.