Vecinos de la calle Suipacha al 1600 amanecieron ayer con la increíble noticia de que un poste de teléfono cayó estrepitosamente sobre la vereda; afortunadamente no llegó a tocar el piso porque un árbol lo sostuvo.
Según manifestaron los frentistas no se escuchó el ruido del poste cuando se quebró de raíz, aunque estiman que fue entre las 5 y las 6 de la madrugada.
Tres días atrás una cuadrilla de la empresa de teléfonos estuvo trabajando en la cuadra tendiendo unas líneas hacia una vivienda pero no sucedió nada fuera de lo normal o que presagiara el derrumbe del poste.
Uno de los vecinos comentó que hizo el reclamo pero que la empresa lo comunica con un contestador automático y que luego de varios minutos decidió colgar y probar suerte más tarde. Sin embargo, y lo más preocupante, es que el poste de madera estuvo toda la jornada de ayer tendido sobre la vereda.









