En diálogo con LA VOZ, el presidente de la Cooperativa “3 de Julio”, actualmente a cargo del servicio de transporte en la ciudad, analizó los distintos hechos en los que confrontaron con la gestión municipal actual, y denunció cierta animosidad contra la institución.
Por el momento, luego de los incidentes registrados meses atrás en el Concejo Deliberante, el dialogo entre la “3 de Julio” y el Municipio está cerrado: “Estaamos esperando que pongan fecha al tema de los pliegos. Está cerrado el dialogo, y ellos han hecho todo esto para cerrarlo”. Según indicó Álvarez, durante la última sesión del Concejo Deliberante donde se dispuso un importante despliegue policial, le fue negado el ingreso al recinto, a pesar de que durante la sesión se votó que la reunión sea a puertas abiertas : “No nos dejaron entrar, son cosas que me parecen injustas, fuimos tres personas para saber que estaba sucediendo”.
“Cuando aprobaron la Emergencia de Transporte nos pareció una traición bárbara, a partir de ahí se cortó el dialogo, porque con eso, el Intendente daba la facultad de traer cualquier empresa, es algo ilógico porque había otra clase de emergencia en la ciudad. Minutos antes nosotros nos habíamos reunido en el Concejo, había que acomodar algunos puntos, pero queríamos que nos den tranquilidad hasta que salga la licitación”, expresó.
Por otra parte, con total seguridad, Álvarez manifestó la voluntad de la actual gestión de “hacer desaparecer a la ‘3 de Julio’”.
“Hay cosas que nos dan la pauta que tienen algo contra la Cooperativa. Nosotros hacemos un trabajo social, cooperativo y con recursos propios. Era mejor sentarse en la mesa a hablar, se podía arreglar de otra manera, más fácil. Tenemos virtudes y errores, y muchas cosas para hacer, pero ésta no es la forma de trabajar en conjunto pensando en la gente. Hay algo personal, político y económico para unos pocos y no para todos. Son 25 años que venimos trabajado palmo a palmo con la gente. Si nos ponen piedras, es muy incomodo trabajar”, concluyó.









