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Con la vuelta a clases regresó el caos en el tránsito

Un denominador común en las vidas de todos los zarateños que llevan a sus hijos a las escuelas y los jardines de la ciudad es el tránsito; el hecho de circular en las inmediaciones a cada establecimiento educativo para dejar o recoger a sus hijos.
La complicada trama urbana y el incremento del parque automotor terminan por ilustrar una situación atípica; quince minutos del horario de ingreso y egreso de alumnos las inmediaciones a los colegios es caótica, grandes embotellamientos y colas de automóviles que aguardan uno detrás de otro para dejar a los chicos en el colegio; siendo los frentistas de la zona los más perjudicados.
Las iniciativas del Estado municipal en función de mitigar este problema, de generar conciencia y de sancionar a quien incumple con las normas de tránsito no terminan de materializarse y esto genera malestar en muchos vecinos.
A la imprudencia de muchos padres de estacionar en doble fila, de los transportes escolares mal estacionados y del caos que significa circular cerca de las escuelas; se le suma la imposibilidad de los propios frentistas que viven cerca de los colegios de realizar su rutina diaria o de salir de su vivienda en caso de una emergencia.
Estos ejemplos se pueden ver en inmediaciones al Colegio Hotton, el Instituto de Vanguardia, la Escuela 6, la Unidad Académica Zárate (ex colegio Nacional), el Instituto San Francisco de Asís y muchos otros colegios que se ubican en barrios aledaños al Centro.
También este tipo de situaciones son peligrosas para los alumnos, que muchas veces se bajan y caminan entre autos esperando avanzar y para quienes llevan a sus hijos a los colegios caminando, en moto o en bicicleta. La premura de los propios padres en llegar a horario ya ha generado cruces, entredichos y discusiones con otros padres; dando cuenta de la desorganización generada en estos horarios “pico”.
Este problema ya ha sido planteado por el municipio, pidiendo buena voluntad y razonamiento de los conductores y peatones.