El presidente de la empresa Nucleoeléctrica Argentina (NA-SA), José Luis Antúnez, aseguró que se avanzará con la negociación del contrato financiero y otras condiciones para la construcción de la cuarta central nuclear que comenzará antes de fin de año, con un pico de 6 mil trabajadores y un impacto en desarrollo de proveedores locales por US$ 500 millones.
Nucleoeléctrica y la Corporación Nuclear Nacional China (CNNC) acaban de firmar el contrato para la construcción de la cuarta central nuclear, Atucha III, un reactor de 1.200 MW que se instalará en el Complejo Nuclear de la localidad de Lima.
El experto, de larga trayectoria en el sector, destacó el aporte de la energía nuclear a las metas de descarbonización de la matriz eléctrica, valoró la calidad de la tecnología Hualong que llevará la central y la transferencia de conocimiento para la fabricación de combustible nuclear con uranio enriquecido que el país podrá dominar a partir del entendimiento con China.
“Desde lo laboral tiene gigantes oportunidades para la construcción de la obra con empleo de entre 5 mil y 6 mil personas de forma directa, y la central va a crear unos 700 puestos permanentes. Esto tendrá tremenda influencia en al región, tan importante como la obra de Atucha II, con alrededor de 60 millones de horas/ hombre que van a quedar en la Argentina con el proyecto. El aporte estimado en compra locales, teniendo en cuenta que es el reactor de una nueva tecnología va a ser menor a la de Atucha II, pero van a volver a la industria nacional alrededor de US$ 500 millones en equipos, componentes y sistemas”, expresó el presidente de Nucleoeléctrica Argentina, José Luis Antúnez.
“Cuando comenzamos a tratar el tema no había ningún reactor chino en funcionamiento. Pero con la acostumbrada celeridad de los chinos, hoy ya tienen cuatro Hualong en funcionamiento, seis en construcción y otras tantos en planificación. Es una flota de reactores en la cual vamos a participar con toda la tecnología nueva y el contrato establece que China va a ir pasando la actualización futura. El Hualong ha sido exitoso y ya han sido exportados y en funcionamiento”, respondió Antúnez en función de algunas críticas que hicieron sobre la poca experiencia que tiene China como fabricante y vinculada a la seguridad de sus reactores.
Según Antúnez, se demandarán unos cuatro meses más para cumplir con todo lo estrictamente administrativo. En tanto, la obra comenzará en otros 4 o 5 meses más, “por lo que a fin de año nos encontrará trabajando en el sitio, con un contrato de 90 meses de construcción. Ya tenemos unas 300 personas trabajando y estimamos que a fines de este año nos va a encontrar con no menos de 1200 personas. Se estima un pico de empleo de unas 6000 personas y dependerá de cómo la empresa china organiza la marcha del proyecto, pero va a haber un pico grande porque 90 meses es un plazo muy exigente”, confirmó el presidente de Nucleoeléctrica.
Por otro lado, en estas horas la Uocra mantendrá una reunión con la empresa para comenzar a trabajar en el relevamiento e incorporación del personal necesario.








