La secretaría de Servicios Públicos ha elevado al Concejo Deliberante, junto con el presupuesto 2022, sus metas y objetivos para este 2022 en diferentes áreas. Y una de ellas es la higiene urbana.
En tal documento reconocen que “los microbasurales siguen siendo un problema a resolver por parte de esta gestión”.
En este sentido, hay que agregar que la proliferación de pequeños basurales en inmediaciones a Panamericana, colectoras o en zonas rurales, es cotidiana y sistemática, dado que se lograron filmar camionetas arrojando sus desechos allí. Y muchos de estos vehículos fueron asociados a restaurantes y emprendimientos gastronómicos.
Y para dar respuesta a ello iniciaron la campaña de separación de residuos,“lo que representará mejoras en la concientización de la ciudadanía”, agrega el documento presentado por tal área municipal.
Aún resta una campaña de difusión y sensibilización más amplia de las personas, aparte de proponer más frecuencia en levantar los materiales dispuestos para reciclar en esas campanas de colores ubicadas en espacios urbanos.
Finalmente, anunciaron que “continuarán trabajando en mejorar la eficiencia del actual servicio de recolección para incorporar a las nuevas urbanizaciones”.
Un estudio detectó la presencia de 19 basurales
La proliferación de basurales a lo largo del distrito es una problemática ambiental sostenida y que requiere medidas urgentes, dado que la expansión de las superficies de vuelco de residuos representa una amenaza a las condiciones sanitarias de la población.
Desde la Fundación Enlaces se propusieron comenzar a trabajar en un estudio que permita conocer la situación real en la ciudad con respecto a esta temática con el propósito de generar una base de datos actualizada que sea de utilidad en materia ambiental.
En ese marco, los resultados obtenidos fueron comparados con el anterior relevamiento realizado en el 2009, según informaron desde la organización que preside el Ing. Alejandro Falcó, realizado por una consultora internacional financiada por el BID (Banco Interamericano para el Desarrollo).
El cotejo de ambas fuentes arrojó que la superficie ocupada por basurales y microbasurales aumentó en un 60% durante este periodo, sumando más de 12 hectáreas (126.870m2) de basurales y unos 19 focos importantes donde se vierten cotidianamente desechos de todo tipo.
Representan un riesgo para la salud
Tal como detallan desde la fundación, la presencia y multiplicación de basurales supone varios aspectos a tener en cuenta, ya que “significan un problema de tipo social y de salud que afecta a las y los recuperadores urbanos que los frecuentan para encontrar algún material de valor; emiten contaminantes gaseosos por la continua quema descontrolada con combustión incompleta, pudiendo además alcanzar la zona urbanizada según la dirección del viento; contaminan potencialmente el suelo, el aire, y las aguas subterráneas y superficiales; promueve el desarrollo de insectos y roedores, vectores de enfermedades; emanan olores desagradables y deterioran el paisaje (impacto visual negativo)”.
Las causas por las que proliferan los basurales
Son diversas las causas que explican la proliferación de microbasurales y basurales consolidados.
Al respecto, desde Fundación Enlaces explican que entre las principales se destacan:
1) Falta de un servicio de GIRSU adecuado, lo que obliga al ciudadano a desprenderse de sus residuos arrojándolos a la vía pública o utilizando terrenos baldíos no ocupados y abandonados por sus propietarios, o banquinas.
2) Ante la falta de existencia de una planta de revalorización de escombros y residuos de podas, se le indica, o se les permite a empresas de volquetes y otros particulares, depositar sus cargas en estos lugares, sin control.
3) Por la acción de recolectores informales que vuelcan el producto de su “recolección” en sitios no habilitados, para proceder en ellos a la recuperación de los materiales comerciables, dejando sobre estos sitios el remanente, el cual en la mayoría de los casos es sometido a quema intencional a fin de disminuir volúmenes excedentes para optimizar el aprovechamiento de la superficie de los predios afectados.
4) Por la acción negligente de algunos ciudadanos.











