Belén Ameijenda tiene 25 años y es la primera piloto mujer discapacitada de Latinoamérica. Desde que nació vive con el diagnóstico de Espina Bífida, una afección en la columna vertebral que, si bien se presenta como una discapacidad, para Belén es un estilo de vida.
“Es un estilo de vida que depende de uno y del entorno que a uno lo rodee, de que sea muy diferente o no a cómo vive una persona sin discapacidad. En mi caso, gracias a dios soy muy independiente, logré serlo gracias a mi familia que siempre me incentivó a tener mi propia independencia a pesar de tener una discapacidad, siempre cuidándome, pero aprendiendo a creer en mí misma, para tener y lograr la independencia que hoy en día tengo”, cuenta Belén a LA VOZ.
Su historia es muy particular a la par que interesante. Desde muy pequeña Belén desarrolló una gran pasión por el automovilismo, una disciplina deportiva que históricamente se presenta ocupada en su mayoría por hombres.
“Mi pasión por el automovilismo nació a los cuatro años, edad en donde ya miraba carreras de Turismo Carretera y de Fórmula 1 con mi familia. Nací y crecí mirando las carreras, también haciendo viajes largos en auto en familia y creo que todas esas experiencias sirvieron para que, a medida que iba creciendo, pueda tener acercamiento al deporte motor. Si bien durante toda mi vida hice deporte de alto rendimiento, nunca hubo uno que estuviera ligado al deporte motor”, expresa.
Belén señala que su incursión en este deporte fue siempre muy agradable. Desde un primer momento tuvo un gran recibimiento, además del acompañamiento y celebración del ambiente porque el automovilismo abra las puertas a mujeres y a personas con discapacidad, siempre y cuando la persona con discapacidad pueda realizar el deporte, ya que para eso están los médicos de la disciplina que son quienes deciden si la persona está o no apta para competir.
“Es un deporte que cada vez está abriendo más las puertas a la mujer, y creo que las mujeres, en este sentido, podemos darnos cuenta de todo lo que somos capaces de lograr y de hacer”, expresa Belén, que entre sus desafíos futuros detalla: “Quiero seguir superándome a mi misma, trato de no hablar mucho de eso porque vivo el día a día y porque no me gusta quemar etapas, pero seguir superándome a mi misma y seguir acompañando a las familias que conviven con alguna patología de cerca”.
Actualmente Belén, quien fue ganadora de los Premios Toyp como joven destacada del AMBA en la categoría de Logros y Superación Personal, se encuentra llevando a cabo una campaña solidaria para conseguir una butaca homologada que le permita avanzar hacia la competición profesional: “Estamos haciendo una campaña solidaria para poder tener la butaca que necesito para adaptar el auto a mi discapacidad y de esa manera poder manejarlo. Para eso necesitamos recaudar $170.000 que es el valor de la butaca y la gente puede colaborar por transferencia bancaria o Mercado Pago; la campaña la pueden ver en mi Instagram @belu.honda”.
Además de su amor por los autos y la velocidad, Belén también explora otra faceta que tiene que ver con la precisión. En una edición de los Juegos Olímpicos conoció el Tiro con Arco y, por pura curiosidad, decidió investigarlo y comenzar a practicarlo. Se trata de un deporte que puede realizar en silla de ruedas, dado que no puede mantenerse de pie sin su bastones, y en el cual ya formó parte de competiciones con muy buenos resultados.
“Hoy en día tengo ganas de seguir perfeccionándome con la entrenadora de la selección paralímpica de Tiro con Arco, con el objetivo de ver si puedo estar en los Juegos Paralímpicos de París 2024”, cuenta.
Para Belén su discapacidad no es un impedimento, sino otra forma de habitar el mundo. Por eso, destina varias horas a su entrenamiento para dar lo mejor de sí en ambas disciplinas: “Mi entrenamiento es bastante exigente. Entreno todos los días o día de por medio, una hora a hora y media, todo lo que tiene que ver con físico y también le dedico varias horas a lo que tiene que ver con ejercicios mentales para ejercitar los reflejos. A su vez, cómo si fuera poco, le dedico varias horas a entrenar en simulador para probar tiempos y circuitos”.
En el marco del Día Internacional de la Mujer, Belén -cuya historia es más que una historia de superación, es un estilo de vida- le dedicó un mensaje a todas las mujeres: “El mensaje es que nunca dejen de luchar e ir por lo que sueñan. Muchas veces nos hacen creer que por ser mujer no lo podemos lograr, pero si ponemos todas nuestras energías en eso que realmente queremos, es muy probable que lo terminemos logrando. Yo tengo una frase que me acompaña siempre y es que ‘lo único imposible es aquello que no intentas’ así que, les diría que siempre lo intenten. El camino no será fácil, pero valdrá la pena cada segundo”.










