
La Jefatura de Inspección Distrital confirmó ayer que cada directivo de escuela tiene la potestad de decidir si suspender las clases o no de acuerdo al equipamiento de su colegio, la infraestructura y el mantenimiento general de las instalaciones.
De hecho, algunas escuelas ya lo están haciendo y es una potestad que cada directivo tiene en función de sus circunstancias.
Actualmente, y tanto el lunes como el martes, hubo entre 12 y 15 escuelas que debieron suspender las clases por las altas temperaturas.
“En algunos casos, el directivo decidió reducir la jornada, suspensiones parciales de clases o la vuelta a la semipresencialidad, con material digital enviado como tarea para el hogar. Otros, en cambio, decidieron que los recreos sean más seguidos, permitiendo que los chicos se refresquen”, explicó el Inspector en Jefe Distrital, Marcelo Sánchez.
Según agregó, se trata de un día a día, esperando que las temperaturas mermen hacia el fin de semana y que el Consejo Escolar disponga de los ventiladores en función del dinero enviado por la provincia, $1.400.000 para la adquisición de nuevos artefactos de ventilación para aquellas escuelas que aún no los tengan en sus aulas.









