Inicio Actualidad El robo de 15 kilos de cocaína de un cargamento incautado: Siguen...

El robo de 15 kilos de cocaína de un cargamento incautado: Siguen presos dos jefes de Gendarmería

Andrés Dávalos y Nicolás Rolleri permanece detenidos.

Cinco miembros de la Gendarmería Nacional fueron procesados en relación con el robo de 15 ladrillos de cocaína de un cargamento incautado que se encontraba bajo estricta custodia en el Depósito Judicial del Escuadrón 63 “Zárate – Brazo Largo”. Dos de los implicados quedaron bajo prisión preventiva en el marco de este caso que causó una gran conmoción en la fuerza de seguridad.
La alarma se desató el 2 de septiembre pasado, cuando miembros de la propia fuerza de seguridad presentaron una denuncia que revelaba un faltante significativo de sustancias estupefacientes. La estrategia de los gendarmes involucrados apuntaba a que nadie se percatara de la desaparición de más de 16 kilos de cocaína hasta que se llevara a cabo la quema de la droga, lo que habría asegurado su impunidad. Sin embargo, el plan se desmoronó tras la denuncia y la posterior investigación del juez federal de Campana, Adrián González Charvay. Esta pesquisa sacó a la luz las acciones de dos jefes de alto rango pertenecientes al Grupo de Criminalística y Estudios Forenses del Escuadrón, quienes enfrentan acusaciones de sustracción de efectos secuestrados (peculado), tráfico ilícito de sustancias estupefacientes con fines de comercialización, agravado por su condición de funcionarios públicos encargados de la prevención o persecución de este tipo de delitos, y falsedad ideológica.
Los dos oficiales bajo prisión preventiva son el Segundo Comandante Nicolás Martín Rolleri y el Alférez Andrés Gustavo Ismael Dávalos. Además de la prisión, se les impuso un embargo de 25 y 30 millones de pesos, respectivamente.
Los otros tres involucrados, identificados como Ariel Alejandro Cruz (Sargento Primero), César Manuel Rengifo (Cabo Primero) y Silvia Alejandra Clapier (Cabo Primero), fueron liberados, pero siguen vinculados al proceso judicial debido a que, según el criterio del magistrado federal, contribuyeron y brindaron la oportunidad para que el robo se concretara.
Para entender el trasfondo de este caso, es necesario remontarse al 23 de junio pasado, cuando la Sección Seguridad Vial Lima, un puesto crucial de la Gendarmería, informó sobre un operativo de rutina en la Ruta 9. Durante dicho control a un camión de transporte de cargas generales, un can entrenado reaccionó ante cinco encomiendas provenientes de la ciudad de San Ramón de la Nueva Orán, Salta.
Estas encomiendas contenían 25 ladrillos de cocaína con un alto grado de pureza y el distintivo sello de un delfín. La incautación totalizó 26,730 kilos de esta peligrosa sustancia.
En ese marco, el juez de Campana ordenó la entrega vigilada de las encomiendas interceptadas, sustituyendo completamente los narcóticos por paquetes de idénticas características y peso, lo que posibilitó la detención de las dos personas que acudieron a reclamar los envíos.
La droga, desde su confiscación, permaneció bajo estricta custodia en el depósito del Escuadrón 63, resguardada y registrada bajo la denominación “efecto nro. 469”, una caja que contenía los paquetes identificados del M1 al M25. El 18 de julio pasado se realizó una pericia exhaustiva sobre la droga, marcando el inicio de una serie de eventos que han llevado al procesamiento y prisión de estos gendarmes.

Andrés Dávalos y Nicolás Rolleri permanece detenidos.