La semana pasada, la Secretaría de Energía dispuso a través de una resolución que todas las estaciones de servicio que cobren tasas municipales deben informar a los clientes mediante un cartel en el surtidor. “En esta jurisdicción se aplican tasas viales y/o municipales sobre el precio de los combustibles”, deben exhibir las bocas de expendio en un lugar visible. Pero nadie lo exhibe y sucede que estaciones de servicio cobran más cara la nafta en el Conurbano que en Capital Federal.
Una nota en un medio nacional daba cuenta de ello y, en promedio, el precio del combustible puede llegar a ser 4% más caro entre distintos municipios del Area Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), dependiendo de la tasa vial que se aplique. De hecho, los lugares más baratos para cargar combustible dentro de la provincia de Buenos Aires son Exaltación de la Cruz ($1101), Berisso ($1105), San Martín ($1107), Esteban Echeverría ($1110) y Cañuelas ($1110), donde no se cobran tasas viales. Al igual que en Zárate y Campana donde tampoco se cobran tasas viales.
Llenar un tanque de 48 litros de nafta súper cuesta al menos $2500 más en los municipios de Merlo, Pilar y José C. Paz que en la ciudad de Buenos Aires o en otras localidades del Conurbano bonaerense, como Exaltación de la Cruz, Berisso o San Martín e incluso Zárate y Campana. Y tal disparidad en los valores de los combustibles no depende en estos casos de los costos logísticos, sino de las tasas viales que cobra cada municipio sobre la nafta y el gasoil.
Por ejemplo, mientras que en Pilar cargar un litro de nafta súper cuesta $1146; en una YPF ubicada en el ingreso a Zárate el valor es de $1095. O es barato en Campana, donde en una YPF de Ruta 9 el litro cuesta $1110.
En Merlo, Pilar y José C. Paz, el precio promedio del litro de nafta súper cuesta por encima de los 1146 porque cobran una tasa vial de entre 2,5% y 3%. Mientras que en Zárate y Campana no hay tasas viales.
En Campana, en una Shell del Centro se puede encontrar el litro de nafta súper a $1135; $1399 el de V-Power; Diesel $1170 o V-Power Diesel 1407. En una Axxion del Centro de la localidad vecina los valores de la nafta súper cuesta $1133; Quantum $1396; Diesel x10 $1206 y Quantium diesel, $1404. Prácticamente los mismos valores pueden ubicarse en Zárate, en una Shell céntrica, la nafta súper a $1138; $1401 la V-Power; Diesel $1170 o V- Power Diesel $1409.
En cuanto a la Axxion de Zárate, prácticamente son los mismos valores con 2 o 3 centavos más caros de diferencia.
El lugar más barato para cargar combustible del AMBA, sin embargo, sigue siendo CABA, donde el litro promedio de nafta súper vale $1093, pese a que, en los últimos meses, YPF buscó eliminar la brecha de precios entre ambos lados de la General Paz.
En diciembre pasado, cuando asumió Javier Milei, la diferencia de precios entre la Ciudad y el conurbano bonaerense era superior al 13%. Esto era producto de que la gestión anterior de YPF buscaba amortiguar el impacto de la suba de precios en las bocas de expendio porteñas, donde generalmente suelen ir los móviles periodísticos a cubrir los aumentos. En los últimos dos meses, YPF aplicó subas mayores en las estaciones de CABA y redujo significativamente la disparidad.
En el mapa nacional, la diferencia de precios entre el norte y el sur del país es muy marcada. En las provincias del norte, el litro de nafta se paga hasta un 25% más caro que en el sur. Esto se debe a dos factores: por la complejidad en el traslado de los combustibles (costo logístico) y por el subsidio de las provincias patagónicas.
En el último año, el precio de los combustibles subió 340% en la Ciudad de Buenos Aires, muy superior a la inflación interanual, en torno a 236%. Esto se debió a dos razones principales. En primer lugar, a que el Gobierno aumentó los impuestos al combustible líquido (ICL) y al dióxido de carbono (IDC), que la administración anterior dejó sin actualizar durante 10 trimestres consecutivos, desde julio de 2021. Estos impuestos deberían actualizarse cada tres meses según la inflación acumulada del trimestre anterior, como se estableció en el decreto N°501, de mayo de 2018. La segunda razón detrás del aumento de 340% en los precios de los combustibles se debe al objetivo de YPF de cerrar la brecha de costos entre el barril criollo y el de paridad de exportación.











