La colaboración de todos como comunidad hará que nuestra ciudad esté cada vez más limpia y ordenada; una ciudad de la cual sentirse orgulloso de vivir y formar parte para ser la que todos deseamos.
Esta reflexión es la que cada vecino deberá hacerse antes de arrojar basura en lugares públicos, donde por imitación o contagio otros reiteran el acto. Así se forman basurales en la vía pública o al costado de caminos y rutas poniendo en peligro la salubridad principalmente, además de cuestiones estéticas y la falta de conciencia ambiental.
Los basurales al aire libre, son lugares contaminantes, y por tanto peligrosos en una época en que se impulsa un ambiente sano libre de contaminación. También esto basurales son peligrosos en el sentido que es costumbre prender fuego para quemar basura, lo que libera gases tóxicos, y si hay un descuido en el control del fuego puede provocar incendios.
A todo esto, qué se requiere: mayor control municipal, sanciones para las desaprensivas personas que arrojan basura sin control , y lo que parece mucho pedir, conciencia ambiental para mejorar la vida en comunidad.











