Profesionales de las Agencias de Extensión Territorial de Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) de Zárate, San Pedro, Lobos y Trenque Lauquen, junto a especialistas de la Estación Experimental San Pedro, presentaron un estudio que analiza el impacto de la horticultura intensiva sobre los suelos del norte bonaerense.
La investigación, titulada “Cambios en la fertilidad potencial de suelos hortícolas cultivados a campo y bajo cobertura plástica en el norte bonaerense”, fue expuesta durante la última semana, en la 8 Reunión Argentina de Salinidad celebrada en Marcos Juárez – Córdoba- dentro del eje dedicado a la producción extensiva e intensiva en suelos salinos y alcalinos.
El Ing. Agrónomo Leonardo García, del INTA zarateño, explicó ayer a LA VOZ, que la producción hortícola intensiva -que implica cultivos de alta rotación y fuerte intervención- provoca modificaciones “significativas” en la calidad del suelo, especialmente en aquellas zonas donde se utiliza agua de riego con “alto contenido de bicarbonato y sodio”.
García indicó que el uso sostenido de cama de pollo como enmienda orgánica tiende a “agravar estas alteraciones, particularmente en sistemas bajo cobertura plástica”.
Si bien los resultados muestran una baja incidencia de salinidad, el trabajó detectó una “alta presencia” de alcalinidad, un fenómeno vinculado a prácticas de manejo y considerado reversible si se implementan las “estrategias adecuadas”.
“Una ventaja es que se trata de una alcalinidad secundaria, consecuencia del manejo, por lo tanto reversible con nuevas estrategias”, agregó el investigador local que participó en las exposiciones.
Los equipos forman parte de una línea de trabajo que busca mejorar la sostenibilidad de las producciones intensivas de cercanía, bajo el concepto de Kilómetro Cero.












