Se inició ayer el juicio por el femicidio de María Alejandra Abbondanza, asesinada a golpes en septiembre de 2022 en Campana, y cuyo cuerpo fue encontrado descuartizado.
El debate se desarrolla en el Tribunal Oral en lo Criminal N°2 de Zárate-Campana, a cargo de los jueces Daniel Rópolo, Lucia María Leiro y Mariano Aguilar, con al menos cinco audiencias y se espera que dure una semana.
En el banquillo de los acusados por el horrendo crimen están sentados su vecino Agustín Chiminelli, acusado de ser el autor material del femicidio, y también sus padres, Rubén Chiminelli y Liliana Sánchez, sospechados de haber participado en el encubrimiento del hecho.
Ana Laura, la hermana de la víctima, quien fue una de las primeras testigos en declarar, dijo ayer: “Lo único que espero es que se haga justicia. Queremos que los padres reciban la misma condena que el hijo y que los tres sean sentenciados a perpetua”.
También valoró la tarea de la fiscal durante la investigación: “No tenemos nada que reclamar. Tanto ella como su equipo hicieron un trabajo impecable y siempre nos sentimos acompañados”.









