El Ministerio Público Fiscal de Zárate- Campana, en manos de algunos profesionales apasionados por el derecho hacen caminar a la justicia regional. Es lo único que hace avanzar los casos, las personas. Y no el propio sistema.
Otro caso resonantes, conmocionante (el viernes se conoció la sentencia por el femicidio de María Alejandra Abbondanza) está alcanzado su camino final antes de un veredicto. Uno de ellos ya lo tiene, se conoció hace pocas horas. En tanto el otro, la familia y la ciudadanía deberá esperar a febrero. Se trata del crimen de Franco Russo en Zárate.
Los Pereyra, padre e hijo, siguen detenidos aguardando el juicio que los tiene como homicidas de Franco Russo, un hecho que conmovió a toda la ciudad el 3 de agosto del 2024.
Sin dudas fue uno de los casos policiales más estremecedores para la comunidad local ya que los homicidas fueron padre e hijo. Este hecho guarda similitudes con el crimen de María Alejandra Abbondanza, donde una familia se pone de acuerdo para matar o encubrir el homicidio de alguien.
Miguel y Julián Pereyra están acusados de ser los autores del asesinato del joven de 28 años en la zona céntrica. Cabe señalar que Miguel “Toti” Pereyra se declaró “culpable” por el asesinato y se entregó el mismo sábado 3 de agosto, cuando ocurrió el crimen. Mientras que su hijo Julián fue aprehendido al otro día en una vivienda de barrio Saavedra, donde también encontraron el auto.
A finales del mismo mes del homicidio, hubo una reformulación en la imputación de Julián Pereyra ya que había sido considerado, en primera instancia, como instigador; pero tras la incorporación de diversas pruebas; la justicia resolvió que Julián quedase imputado como co-autor material del asesinato de Franco.
Además, se comprobó que hubo amenazas de Toti Pereyra hacia la novia de Franco ese mismo día por la mañana. Si bien la defensa de la familia Russo pidió el sobreseimiento y cambio de calificación, el juez no hizo lugar a los planteos. Por lo tanto quedó firme la resolución y se espera una fecha concreta para el juicio oral. En tanto el juicio se realizará el febrero del 2026 y las novedades son que los Pereyra pidieron no ser juzgados en un juicio por jurados.
Por su parte, la fiscalía pidió la inhibición de bienes para la familia. Es decir, que todos los bienes personales; casas o autos; sean inhibidos de compra o venta porque de allí se obtendrá el financiamiento para todos los costes del proceso judicial y distintos resarcimientos por el hecho, en donde padre e hijo están imputados de ser coautores del homicidio del joven de 28 años.
Franco Russo, de 28 años, vivía con su mamá y con su hermana Andrea. Tenía un local de venta y reparación de maquinarias para jardinería y construcción en Belgrano al 1400. A una cuadra de su negocio vivía su novia, Agustina, vecina de los Pereyra en un edificio de departamentos. Ella, al igual que los vecinos, se habían quejado en varias oportunidades por los ruidos molestos, la música fuerte y los disturbios por la noche que provenían de la casa de Julián Pereyra.











