Los carniceros locales ya no encuentran la manera de “disfrazar” los aumentos de la carne, generar ofertas y tratar de mantener las ventas en un ciclo inflacionario que nunca se detuvo desde hace un mes.
“Parece que la carne no se enteró que ganó Milei en octubre, porque parece que sigue aumentando como Cristina hubiera salido de la cárcel y ganado las elecciones”, bromeó un carnicero de Villa Fox alertando sobre esta nueva suba sostenida desde hace un mes a esta parte.
Es que la libertad avanza y el asado retrocede. A los zarateños cada vez les cuesta más comprar carne porque en un mes subió casi un 20%. En tanto, la media res ya se comercializa a precio mayorista a casi un millón de pesos.
Cabe señalar que durante todo octubre no pararon de crecer todos los cortes, porque la media res comenzó a aumentar sostenidamente.
Pero noviembre no es un mes de amortiguación, sino de continuidad inflacionaria con cortes que ya se venden a un 20% más que en septiembre.
Sin ir más lejos, el asado subió un 8% en octubre en todas las carnicerías locales. Algunas, ya habían marcado un 12% de aumento el mes pasado y sigue subiendo.
“Desde mediados de octubre a la fecha la media res subió entre 12% y 14%. Esto hace que se esperen ajustes a lo largo de noviembre de por lo menos el 8%, que es mucho para el consumidor, pero ni los matarifes ni nosotros podemos aguantar los precios viejos”, dijo un carnicero de la zona céntrica, que se animó a hablar.
El gremio de la venta de carne minorista, el típico carnicero, es muy reticente a dar información. Y si lo hace, no quiere que lo nombre, temen por reprimendas del patrón y muy pocos son los dueños de la carnicería.
Esto pone en evidencia que la matriz de las carnicerías en Zárate corresponden a grandes empresarios vinculados a este rubro. O cadenas. Ya quedan pocos carniceros propietarios y ,la mayoría son empleados que ven a su jefe una o dos veces por semana. Y ellos, al ser trabajadores, muestran la misma preocupación porque consumen lo que venden.
Los carniceros locales ven que a futuro este precio no tocó su techo y que aún puede subir más conforme se acerquen las fiestas. Estiman que puede subir hasta un 25%.
Por último, es relativo el precio de mostrador de uno y otro carnicero local.
Haga el trabajo periodístico, señor lector, de preguntarle al comerciante si aumentó la carne y todas las respuestas van a estar en el rango del 18 o el 20%.
No queda otra que seguir preparando el bolsillo porque más tarde o más temprano, la carne terminará de subir un 25% hacia diciembre. Y los que aún conserven facturas viejas o historiales de homebanking podrán ver que desde las fiestas del año hasta las próximas que vendrán, comer carne en Argentina será un 30% más caro. Allí no habrá INDEC ni multimedio ni red social que refute tal proceso inflacionario.











