El gremio que nuclea a todos los profesionales de la salud, Cicop, emitió un comunicado ayer denunciando una “crisis sanitaria” que atraviesa nuestro hospital por la escasez de insumos básicos para el mínimo funcionamiento de cada servicio. A raíz de esto presentaron un documento con las siguientes informaciones para los pacientes.
“La consulta de pacientes con obra social, y que requieran tratamiento ambulatorio, se resolverá de la misma manera que en un consultorio privado. Es decir que se recetará por su obra social y si requieren internación serán derivados por su Obra Social. Se internarán pacientes de patología aguda y criterio de emergencia ya que en internación se han tenido que restringir el número de camas. Las cirugías programadas y de urgencias (apendicitis, colecistitis, etc) excluyendo las emergencias, se derivarán. Aquellos pacientes del Servicio Penitenciario (UN 21/41) deberán derivarse a otro Hospital. El laboratorio y radiología funcionarán solo para urgencias e internación, suspendiendo por el momento la atención de pacientes ambulatorios. No se aceptarán derivaciones de pacientes de otras instituciones”, concluye el comunicado firmado por la Cicop, quien se declaró en apoyo a las medidas resueltas por el equipo directivo y jefes de servicio.
Una lamentable situación ya conocida
Desde hace por lo menos cinco años que la dirección del hospital viene denunciando falta de insumos en esta época del año por varias razones, primero por especulación de los propios proveedores en el marco de este proceso inflacionario y luego la desidia de los propios gobernantes encargados de dotar al hospital de todo lo necesario para su funcionamiento. A esto se le suma el cambio de gobierno a nivel provincial y nacional y el reacomodamiento de funcionarios.
Además todos los zarateños saben que esta situación viene de “arrastre”, dado que el 2015 fue un año de muchos cambios en la salud pública del distrito.
En realidad el sistema de salud fue puesto en foco con un caso que marcará un antes y un después en la historia local, el caso de Evangelina Neivert, la joven madre de 22 años fallecida en el hospital el 12 de noviembre de 2014. Con ese antecedente, el hospital local comenzó el 2015, jaqueado como en los últimos diez años por la falta de insumos y los reiterados problemas a la hora de contratar médicos para las guardias. Y la respuesta a esta situación fue netamente política, confirmándose la salida del director, Miguel Lotti, que pasó a trabajar al ministerio de Salud provincial. Las autoridades se cansaron de decir que no era una intervención sino que estos movimientos se debían a un recambio (“habitual”) de autoridades. Pero el tiempo determinó que sí fue una intervención, dado que la nueva directora Rosana Núñez asumió su cargo respaldada por el entonces ministro de Salud, Alejandro Collia, y por el propio Ejecutivo municipal que designó a funcionarios públicos para trabajar en el establecimiento. De esta manera, entonces, el Ejecutivo municipal se hacía cargo del hospital provincial. La asunción de Núñez, en lugar de Lotti, se produjo en medio de un tenso clima en torno a los servicios que prestaba el establecimiento, donde las controversias radicaron en reclamos acerca de la falta de insumos, de las coberturas en las guardias y deficiencias en la atención. “Hoy por hoy estamos muy bien con los insumos, era todo falta de gestión. Además, se pudieron completar todas las guardias de todas las especialidades. No vine a intervenir el Hospital, vine a cumplir la función de Directora Ejecutiva. No me pienso ir, vine para quedarme”, sostuvo la doctora que desde su asunción fue apoyada por el Ejecutivo municipal y por el ministro Collia. Sin embargo Adela García, secretaria general del gremio que nuclea a todos los médicos (CICOP), consideró que no se habían visto grandes cambios en el hospital con la llegada de Núñez, hoy secretaria de Salud municipal, y que la falta de insumos seguía siendo un problema. En palabras de García, “conseguir insumos para cada sector es una lucha diaria”.
En junio, la por entonces candidata a gobernadora de la provincia, María Eugenia Vidal, recorrió el hospital y resumió ante la prensa; “las problemáticas que aquejan fundamentalmente a la ciudad de Zárate; como la deficiencia en materia de salud pública y la inseguridad, son los dos ejes más vulnerables y prioritarios, que se repiten en la mayoría de los distritos de la Provincia de Buenos Aires”. Finalmente la directora Núñez renunció a su cargo a finales de noviembre; completando solamente nueve meses de gestión en la que nada cambió.
En tanto, el mes de diciembre pasado se recordará como el mes de los “sinceramientos”. Todo comenzó con un paro masivo en la puerta del establecimiento con todos los profesionales de la salud. El reclamo era el de siempre, mejoras laborales y un expreso pedido para que no retiren los fondos (unos 300 mil pesos mensuales) que el Bingo Panamericano le gira a la Fundación del hospital mediante un convenio municipal; más medidas de seguridad para el cuerpo médico, la regularización del Plan Nacer, la regularización del sistema SAMO (Sistema de Atención Médica Organizada) y la falta de gestión en los nombramientos de nuevos médicos para las diferentes áreas. Esa manifestación en la puerta del hospital fue resumida por la CICOP en la falta de decisión política mostrada por las autorid







