• Hoy 30 - Zárate - 12° / 13.6°
    • Despejado
    • Presión 1008 hpa
    • Humedad 84%
  • El colector cloacal sigue siendo un tema pendiente en materia santaria

    1/8/2011

    Hace tres décadas que el colector cloacal máximo resulta insuficiente para la población de Zárate. El desfasaje estructural entre el diámetro de las viejas tuberías y el mayor caudal de efluentes tras el crecimiento demográfico, industrial y comercial, en los últimos años representó serios inconvenientes para la comunidad, entre ellos se podrían enumerar obturaciones y desmoronamientos en la red.
    El colector troncal, que corre por Mitre y Gallesio, recibe el aporte de otros dos colectores importantes en los que desembocan varios barrios de la zona oeste y sur de la ciudad. La solución para problemas que ha causado la falta de inversión en el sistema sanitario en los últimos treinta años es, necesariamente, la construcción de un  colector cloacal nuevo, algo que encaró la actual gestión municipal en etapas para lograr financiamiento de distintos organismos y amortiguar los costos pero que se ha visto paralizado.
    Al igual que la construcción de la nueva terminal de ómnibus, el centro cultural y las obras de la Unidad Sanitaria de Lima que deberían haberse inaugurado el año pasado, debido a la lentitud del proceso con el que se lleva a cabo pese a los continuos y prometedores anuncios, el primer tramo del colector cloacal máximo (Caseros-Pividal) aparenta ser una de las grandes obras que podrían llegar a quedar inconclusas dentro de este período de gobierno local que comenzó en 2007.
    La obra se le adjudicó en mayo de 2009 a la empresa Fencar S.A por un presupuesto valuado en casi un millón de pesos. Los caños, de PRFV (plástico reforzado con fibra de vidrio) de un metro de diámetro, doce de largo y más de una tonelada de peso cada uno fueron enterrados debajo del zanjón del ex ferrocarril Urquiza pero el pozo de bombeo de efluentes cloacales y las nuevas conexiones a la red no avanzaron.
    La ejecución del proyecto permitiría mejorar el funcionamiento del sistema al evitar los vertidos y derrames ocasionados por la falta de capacidad del sistema actual. Se trata de un trabajo que en línea recta representa casi dos mil metros de longitud.
    La obra de entubamiento se enmarcó dentro de las financiadas por el Estado Nacional a través del ENOHSA (Ente Nacional de Obras Hídricas y Saneamiento Ambiental), pero también cuenta con una parte solventada por el Ministerio de Infraestructura de la Provincia. Fue planteado en etapas para hacer más efectiva su concreción consiguiendo partidas extramunicipales debido al alto costo que demanda la obra completa, una de las que más necesita el distrito desde hace más de tres décadas. Una vez enterrados, cubiertos y conectados estos caños debía continuar la etapa de ampliación y conexión de la red cloacal existente algo en lo que no se ha avanzado.
    No obstante, además de la ampliación, cambio de trayectoria y reemplazo de caños tanto en material como medidas, este trabajo iba unido a otras obras complementarias financiadas por el mismo organismo nacional como las conexiones domiciliarias de barrios antes no servidos como Mataderos, Municipal, Provincia, Villa Angus Alto, Zarate y Corralón (siete mil metros de cañerías para una población cercana a los 5 mil habitantes, valuado en casi 2 millones de pesos) y la estación de bombeo que se conectaría a la cloaca máxima por un monto de 2.104.000 pesos, que tampoco fueron habilitadas.
    El pozo de bombeo cloacal, una estructura de hormigón de seis metros por siete de base y siete metros de profundidad, formaría parte del nuevo anillo y colector cloacal, sumado a la planta de tratamiento de efluentes cloacales que esta prevista una vez finalizado este pozo.
    La obra la llevaría a cabo la misma empresa, Fencar S.A., en el marco del Proyecto de Desagües Cloacales de la ciudad y tenía un plazo de ejecución de un año que vence en octubre.