El sábado por la tarde hubo dos robos y tres detenidos entre las 16 y las 16:30 horas. El primero de ellos ocurrió en Barrio Mitre, cuando se detuvo a una pareja que escapaba a pie tras asaltar a un joven y robarle el celular y otros objetos personales.
Fueron los propios vecinos los que, enterados de la situación, llamaron al 911 para denunciar el robo. A raíz de esto, la policía montó un operativo cerrojo y pudo identificar a los delincuentes corriendo por avenida Anta al 800. Entonces el móvil los alcanzó, los detuvo y pudo constatar que estaban armados con una pistola calibre 22, automática. Además tenían los efectos robados al joven por lo que fueron aprehendidos.
Ambos detenidos son oriundos de los barrios Juana María y La Ilusión, mayores de edad, y serían también los responsables de otros robos denunciados.
Mientras se disponían a trasladar a estos aprehendidos, los efectivos policiales recibieron un llamado por un suceso similar en el barrio de Villa Massoni.
En la calle Félix Pagola al 900, un individuo ingresó a una casa, junto a otro cómplice, y sustrajeron varios elementos del lugar.
Cuando uno de los intrusos se disponía a escapar de la vivienda, un miembro de la familia que llegaba a su domicilio lo persiguió casi una cuadra y media y lo detuvo; con la ayuda de los propios vecinos. Minutos más tarde el personal de la Comisaría Primera de Zárate llegó al lugar y se encontró con el joven reducido por todos los frentistas de la cuadra.
Luego los vecinos procedieron a aprehenderlo al tiempo que se montó un operativo de rastrillaje para dar con el segundo delincuente quien hoy sigue prófugo.
La persona detenida en este último hecho es de Ciudad Evita, partido de La Matanza. Al sujeto no le encontraron ningún tipo de arma ni elementos robados en el hecho delictivo.
El compromiso de los vecinos
La iniciativa de los vecinos de barrio Smithfield en función de colocar alarmas comunitarias en la calle, el progresivo compromiso de varios frentistas en avisar a la policía sobre presencias extrañas en su barrio o en su cuadra son indicios que la seguridad se está tomando como un problema global que necesita también de la colaboración preventiva de los vecinos.
Lejos de actitudes “heroicas” equivocadas, de ocupar el rol de la policía, de armarse o hacer justicia por mano propia, muchos vecinos de la ciudad entendieron que estando atentos se aporta a la prevención. Parte de esta actitud fue tomada también a raíz de la falta de respuestas por parte de la fuerza policial y del Estado bonaerense.
Los sucesivos cambios en las gestiones policiales distritales tampoco fueron del agrado de muchos ciudadanos y toda ese cúmulo de sentimientos y opiniones lejos de acobardarlos y resignarlos, lograron provocar una actitud más “atenta”; más allá de las rejas y las alarmas.
Claro que si no se completan todas las cuadrículas de patrullaje no sirve de nada este incipiente cambio de actitud vecinal. Pareciera que muchos zarateños están entendiendo que la transformación de su ciudad es una realidad y que se necesita estar prevenidos a la hora de salir a la calle.
Ahora la responsabilidad es del Estado de dotar los recursos necesarios para que la propia fuerza policial comience a demostrar que, en la práctica, también ellos también pueden hacer prevención.











