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  • Maxi Salvatierra trabaja en la grabación de su primer disco

    21/11/2012

    “¡Ey compadre! No finjas llorar lo que nunca has sangrado. No subas al pedestal lo que nunca has comulgado”, dice la letra “Hey Paisano” de Raly Barrionuevo.
    Precisamente Maxi Salvatierra es toda esa honestidad que resume Raly en las breves líneas de esta canción. Hoy este gran músico de folklore zarateño sigue cautivando a propios y ajenos, en sus visitas a ciudades vecinas, en largas veladas musicales caracterizadas por el baile y por la calidez de su voz.
    Tocó con su grupo en toda la zona norte de la provincia de Buenos Aires. San Antonio de Areco, Baradero, Zárate y Campana. También en Berazategui, en el sur del conurbano bonaerense y en Capital Federal, en la Feria de Mataderos.
    Con sus jóvenes treinta años ya es una de las grandes figuras del nuevo folklore por su amplio repertorio, compuesto de chacareras, gatos y zambas, pero principalmente por la interpretación; que lo distingue del resto de los cantautores.
    “Desde chico fui haciéndome en guitarreadas de familia. Mi madre cantora y mi padre guitarrista, igual que mis tíos. La verdad es que pasábamos casi todos los fines de semana en encuentros familiares donde ellos hacían música folklórica, trova y popular. Yo me limitaba a escucharlos pero a los trece años se me dio por aprender a tocar la guitarra; siempre abocado al universo folklórico en el que me crié. A los 16 años se me abrió la posibilidad de estar por primera vez primera en un escenario junto a dos grandes amigos de mi adolescencia, Guillermo Pasabán y Matías Francos”, recuerda en una entrevista con LA VOZ Maxi Salvatierra.
    Junto a ellos, llegó dos veces a la final de los Torneos Juveniles Bonaerenses que se realizan todos los años en la ciudad de Mar del Plata.
    Luego de esas primeras experiencias y hasta los 23 años siguieron las guitarreadas en familia y amigos, hasta que Maxi se decidió, a los 24 años, a unirse al grupo “Zona Norte”. Un conjunto vocal luego llamado “Sin Tiempos”. “Pudimos llegar a las semifinales del pre- Cosquin en Córdoba, y ser mención especial en el pre- Baradero. Ambos certámenes desarrollados en el año 2009. Pero yo sentía la necesidad de llevar un mensaje más profundo, social y, principalmente, de lucha por defender la cultura. Todo esto que sentía me llevó a emprender un nuevo rumbo como solista, primero con mi guitarra, donde pude llegar a la final del festival pre- Cosquin a nivel nacional, quedando entre los cuatro finalistas de diferentes provincias; y luego también como solista pero con un nuevo proyecto formado por mis compañeros y amigos Cristian Bernachea (percusión), Leandro Pereyra (guitarras y vientos, también integrante de Mestizaje Urbano) y Rafa Carrasco (en bajo, sonido y percusión)”, explicó Maxi.
    Junto a ellos, hoy está grabando su primer disco, que está por salir a mediados del mes entrante. “Les agradezco a ellos por acompañarme a andar la huella”, comentó.
    El espíritu de aquellas guitarreadas familiares hoy es el valor agregado de cada show de Maxi. La gente no puede aguantar esas ganas de bailar al escuchar el rasgue de una chacarera, sacar sus pañuelos cuando escucha una zamba o, simplemente, tararear cada una de las canciones que canta Maxi. Y la gente se emociona, le cree, siente la pasión de él por el folklore, escucha su mensaje que “no finge llorar lo que nunca ha sangrado”. Nació en Zárate pero parece haber crecido entre los montes de Santiago del Estero al tocar y cantar una chacarera o un escondido.
    Saldra en diciembre
    El disco que sacará a mediados del mes de diciembre de este año será otro paso más de este gran músico en ascenso.
    Otro paso más para que con sus compañeros siga andando la huella de la pasión por la música y por el folklore.

     

    “Desde chico fui haciéndome en guitarreadas de familia. Mi madre cantora y mi padre guitarrista, igual que mis tíos”, contó el músico de 30 años.