• Hoy 19 - Zárate - 9.8° / 10.4&deg
    • Nublado
    • Presión 1025 hpa
    • Humedad 62%
  • La familia Bordenave confirmó que apelará el fallo de la jueza

    18/12/2012

    El 23 de marzo del 2006, la Justicia Federal dictó una medida de “no innovar” sobre muchos centros de detención, entre ellos la Comisaría de Tigre; “El Tolueno”; “COT 1- Centro de Operaciones Tácticas”; Comisaría de Zárate; Prefectura de Zárate; Arsenal Naval de Zárate; Subprefectura de Tigre; Comisaría de San Isidro; Comisaría de Maschwitz; Destacamento Policial de Don Torcuato; Comisaría de San Martín y Comisaría de Villa Martelli, todos ellos de la provincia de Buenos Aires. A todas estas dependencias se les informó que dicha medida implicaba la prohibición de modificar, mudar, alterar y/o introducir cambios tanto en la parte interna como externa de las construcciones edilicias que conforman los lugares citados. En el caso de las celdas, clausurarlas, para que ningún detenido sea alojado allí.
    Sin embargo, el 7 de junio del año 2008, a las 12:40 horas, Juan Manuel Bordenave ingresó a la Comisaría Primera y fue alojado en un calabozo. Cuatro horas más tarde, el joven fue encontrado ahorcado en un calabozo de Comisaría Primera Zárate y en condiciones que nunca estuvieron claras para la familia, para los amigos e incluso para la propia justicia.
    Luego de cuatro años, a principios de septiembre de este año comenzó, finalmente, el juicio contra dos policías imputados, el comisario retirado Tristán Porcheda, responsable de la Comisaria Primera de Zarate el día de la muerte de Juan Manuel y el Teniente Sebastián Esnaola, que actualmente presta servicio en la comisaría de Maquinista Savio de Escobar como oficial de servicio. Esnaola fue quien precisamente, dio la orden de encerrar a Juan Manuel en un calabozo clausurado, según las declaraciones. El delito que se les endilga es “mal desempeño de funcionarios públicos y abuso de autoridad”.
    Tal como anticipó este medio, el viernes pasado la jueza Raquel Slotolow, titular del Juzgado en lo Correccional Nº 2, resolvió sobreseer a ambos policías. Esto causó indignación y mucha bronca en la familia de Juan Manuel que estuvo presente cuando la jueza leyó su veredicto.
    Lo que buscaban con este juicio era separar definitivamente de la fuerza a ambos policías como primer paso en la estrategia judicial de la familia por buscar la verdad y la justicia. “Todos los policías declararon que sabían que en la Comisaria Primera de Zarate no se pueden utilizar los calabozos. Pero la Señora Jueza les preguntó a los que declararon cuál es la diferencia entre Inhabilitación y Clausura de un lugar, ejemplo un calabozo, y no supieron contestar. Entonces la Jueza resolvió que los funcionarios policiales no interpretaron la diferencia entre inhabilitación y clausura. Y que no había nada firmado ni escrito en las gestiones posteriores al 2006. Por lo tanto si bien todos bien todos los policías que trabajaban en la Comisaría Primera sabían que no se podían alojar detenidos en los calabozos, no hubo nada escrito. Al primer comisario que le llegó la resolución se olvidó de notificar o de labrar un escrito informando al resto de los efectivos sobre esta nueva disposición. Y así fueron pasando los comisarios sin tener en cuenta esta nueva reglamentación. La verdad es que estamos muy indignados y con mucha bronca”, reiteró Inés Casse, madre de Juan Manuel. “Luego de diez días, y cuando tenga la sentencia en mano, podré contar un poco más sobre la fundamentación de la jueza, estoy bajo los efectos de lo inesperado aún, de la impunidad”, agregó.
    En diez días hábiles la familia tendrá copia de la sentencia y, como era de esperarse, anticiparon que apelará el fallo de la jueza. “Los días van a llegar pero yo me propuse, durante toda mi vida, buscar justicia por la muerte de Juan Manuel. Quiero aclarar que este juicio, en esta instancia, no se proponía determinar a los culpables de la muerte de Juan; No se está cuestionando la muerte, y si se ahorcó o lo mataron. Eso se determinará en otro juicio. En este caso, el juicio por mal desempeño de funcionarios públicos lo hace el Estado hacia los funcionarios, en este caso los dos policías”, agregó la madre de Juan Manuel.
    “La jueza nos quiso dar una explicación que no nos conformó. Y también reconoció que no era fácil para ella dar este fallo luego del Caso Marita Verón y de todo el foco que tiene en la actualidad el Poder Judicial. Sin embargo, lo primero que se me vivo a la cabeza fue exactamente eso, Juan Manuel Bordenave en Zárate y Marita Verón en Tucumán quedaron impunes. Dos causas muy paradigmáticas que no encontraron culpables en la misma semana. Salvando las diferencias, las dos causas hoy siguen sin culpables”.